Cruzado de abrazos tiene la piel. Abrazos tiernos y abrazos sofocantes. Abrazos sinceros, abrazos mentirosos. Aunque da igual lo verdaderos que puedan ser, él ya no cree en ninguno. Sólo se sienta a ver cómo transcurre el mundo.
Es toda una gran resaca de haber cruzado a la carrera, y en mal estado, una puerta que se cruza de a dos. Fue un simple movimiento, una mano soltó a la otra y el siguiente resplandor brillante dejó ver la soledad a su alrededor.
Muchas veces quiere gritar y no sale. Otras tantas veces intenta contar lo que le pasa, para aliviar un poco la carga, y se bloquea. Se revuelve en su interior, siente miedo. El rostro se paraliza, las manos van a cien, retorciéndose en busca de una solución invisible en el aire. Es un estado de trance extraño. Sus ojos son los que captan la expresión completa del comportamiento. Ahí están y dejan ver el miedo, la desesperación, la búsqueda de una puerta imposible en un lugar inimaginado.
Por eso no puede mirar a los ojos a nadie cuando los bloqueos le salen al paso. Cuando se queda a mitad de una historia (su historia), o mucho antes, y no puede seguir. Su mirada busca un escape, una forma de dejar atrás la situación. Es como un reflejo.
Adentro una presión sofocante va derrumbando paredes. Afuera reina una calma inquietante. Cuando nadie mira, sin embargo, la represión se da a la fuga con furia y le cambia los ánimos a su antojo. Y él reza por no tener cerca una botella...
Quisiera poder decir que una foto en su cabeza lo está atormentando, pero a veces, las caricias ajenas se le convierten en cuchillas para él. Tal vez lo intento, pero un beso áspero le rasguñó la mejilla. Es quien debería, en realidad, sus convicciones, sus ideales son inamovibles, inconmovibles. Es sólo que, en ocasiones, es preferible que alguien más cambie el curso de la corriente...aunque sea por un instante.
Todo aquello que alguna vez dijo ser, ahora lo es. Y no confía, y no habla, y no escupe, ni grita. Deja que las cosas sucedan y ahí quedan. Otra máxima que alguna vez repitió como un loco fue "Nadie se entera de nada". Y hoy en día es así, porque él lo provoca, porque de todas formas es así...¿Quién sabe?
Tiene la piel cruzada de abrazos. Abrazos de la soledad, abrazos sin rostro. Y en la boca tiene un beso del silencio...
Y duele....
jueves, 4 de agosto de 2011
martes, 2 de agosto de 2011
~Enecs~
-¿Qué hacés? - preguntaba su alter ego mientras se sentaba al lado suyo.
-Miro cómo pasaron las cosas...- respondió él; en su rostro se reflejaba una paz extraña.
Los dos se quedaron observando la escena hasta que la pareja improvisada subió las escaleras (en realidad él la cargaba a ella en sus brazos). Minutos antes dejaron algunos suspiros frente al televisor.
-¿Te olvidaste algún detalle? - atacó con malicia el "otro".
-Seguramente - respondió él conservando el mismo trance en el rostro - Es lo más divertido. Un hecho, después de que transcurre deja una marca y esa marca se la puede volver a analizar siempre. Es una fuente inagotable de perspectivas. Siempre va a haber un detalle que nos olvidamos, siempre vamos a verla desde otro ángulo. Más que nada el ángulo es importante, ya que en el justo momento en el que volvemos a mirar una escena pasada es cuando le estamos por dar otra perspectiva, otra etiqueta. Nunca volvemos por nada.
-Inte...resante - soltó el "otro" entre confuso y mareado ante la respuesta - Y...¿Qué es lo que estás analizando ahora?
-Nada.
-¿Qué? - replicó el "otro" sin creerse del todo lo que acaba de escuchar.
-Que no estoy analizando nada. Estoy simplemente disfrutando el momento. Fue una linda noche ¿Qué le voy a agregar? Tal vez fue más tarde cuando quemamos cartuchos de más. Quizás las circunstancias ya no regresen. Puede que un capitulo se haya terminado y, con él, el libro completo, o también puede ser que la historia no haya hecho otra cosa que empezar otro libro. Tan o más interesante como el anterior. Da igual. El "después" no me interesa. Estoy reviviendo este "presente" del pasado sólo porque me gusta. Estoy viendo, una vez más, este "ahora" ya sucedido porque sigo pensando que no hay espalda que me pueda tanto como esa ¿Qué más da lo que suceda "después"? ¿No te enseñaron a disfrutar lo sucedido tanto como lo que sucede? ¿Para que lamentar cosas enterradas si no hay solución?
-...
-Miro cómo pasaron las cosas...- respondió él; en su rostro se reflejaba una paz extraña.
Los dos se quedaron observando la escena hasta que la pareja improvisada subió las escaleras (en realidad él la cargaba a ella en sus brazos). Minutos antes dejaron algunos suspiros frente al televisor.
-¿Te olvidaste algún detalle? - atacó con malicia el "otro".
-Seguramente - respondió él conservando el mismo trance en el rostro - Es lo más divertido. Un hecho, después de que transcurre deja una marca y esa marca se la puede volver a analizar siempre. Es una fuente inagotable de perspectivas. Siempre va a haber un detalle que nos olvidamos, siempre vamos a verla desde otro ángulo. Más que nada el ángulo es importante, ya que en el justo momento en el que volvemos a mirar una escena pasada es cuando le estamos por dar otra perspectiva, otra etiqueta. Nunca volvemos por nada.
-Inte...resante - soltó el "otro" entre confuso y mareado ante la respuesta - Y...¿Qué es lo que estás analizando ahora?
-Nada.
-¿Qué? - replicó el "otro" sin creerse del todo lo que acaba de escuchar.
-Que no estoy analizando nada. Estoy simplemente disfrutando el momento. Fue una linda noche ¿Qué le voy a agregar? Tal vez fue más tarde cuando quemamos cartuchos de más. Quizás las circunstancias ya no regresen. Puede que un capitulo se haya terminado y, con él, el libro completo, o también puede ser que la historia no haya hecho otra cosa que empezar otro libro. Tan o más interesante como el anterior. Da igual. El "después" no me interesa. Estoy reviviendo este "presente" del pasado sólo porque me gusta. Estoy viendo, una vez más, este "ahora" ya sucedido porque sigo pensando que no hay espalda que me pueda tanto como esa ¿Qué más da lo que suceda "después"? ¿No te enseñaron a disfrutar lo sucedido tanto como lo que sucede? ¿Para que lamentar cosas enterradas si no hay solución?
-...
lunes, 11 de julio de 2011
~Nota Final (Reporte del Fin De Semana)~
El tren llega por fin a la estación Lanús y voy descendiendo con tranquilidad del interior. El Sol comienza a posarse sobre los edificios mientras busco entre mis bolsillos la caja de cigarros, que se quedó con mi última inyección de nicotina.
El colectivo se detiene lentamente en Plaza Flores y, sin dudarlo, me impulso fuera ni bien las puertas terminan de desplegarse. Los auriculares inundan mi interior con notas mientras saco de la mochila una lata de cerveza fría. La Luna ya entró por completo en el cuadro y está en compañía de las mejores estrellas en una noche tibia.
Ambas situaciones apuntaron a lo mismo, en sus reiteradas ocasiones: Eran un recreo para meditar sobre las situaciones que me afectaban y que, en mi "normal rutina" no podía analizar. Hoy en día ya no lo hago y si lo hiciera sería para tomarme un descanso y mirar la ciudad.
O sea, la vida, a veces, va a una velocidad que da miedo. En otros momentos, sucede que lanza golpes que nos dejan sin aire y ni tiempo para buscarle una explicación tenemos. Y yo siempre fui muy malo para pelearle a la nostalgia, que fue la que subió al ring este finde.
Sin embargo, acá estoy. Me encontré contándole en resumen a un amigo lo que pasó y cuando él me preguntó qué opinion tenía para calificar al fin de semana por completo, me nació responderle: "Fue mágico". Y lo siento así de verdad. Después de todo, cuando desperté sin entender nada no perdí la cabeza del todo, es más, dejé que mi cerebro se tomara un feriado (sabía yo que no iba a terminar de entender). Y sólo analice por completo el hecho de que si la nota la descargué acá, en esta pared, fue porque algo maduró.
Seamos sinceros, a este lugar no entran todos. No es que sea mi intención publicar todo lo que pienso, pero, en ocasiones, necesito descargarlo en la red. Puede que sea porque tengo la esperanza de que alguien lo lea (y admito que hay situaciones en las que ese "alguien" tiene nombre y apellido), pero, volviendo al punto, a este lugar nunca entraría la persona que tenía nombre y apellido en el texto.
Normalmente dejaba por escrito lo que penaba en un lugar donde cabía la mínima posibilidad de que ella supiera algún día quizás lo que sucedía. Esta vez, por otro lado, las palabras quedaron lejos. Ni siquiera fue una pena lo que me atravesó, sino un recuerdo ¿Quién no puede?
Acá estoy otra vez. Confieso que tengo mañanas en las que me gustaría que tu sonrisa me dejara sin palabras. Como también hay noches en las que me gustaría dormir en un abrazo tan profundo como los tuyos. Y bueno, todos tenemos nuestros anhelos.
Ahora lo que me gustaría es sentarme en una terraza, con una cerveza, y con el Sol de frente. Encontrarme en una mañana en paz, y que el mediodía me encuentre sin lágrimas, sin parches en el corazón. Es más, podría hacer eso ahora, pero no tengo terraza ni cerveza y es de noche.
Es simple: Acá estoy y creo, de una vez por todas, que puedo enfrentarme a la inmensidad y me importa poco si pierdo. No me voy a quedar encerrado por siempre. Si la pasé bien, que más puedo pedir. Si existieron buenos momentos porqué quedarme con los malos. Los besos recibidos no son puñales sino los mejores souvenires.
Prefiero acordarme de lo dulce y tierno que tenía un beso de aquella a boca, a pasar mis días martillandome en la sien que no hay posibilidades de tener otro de esos. La vida sigue y no me quiero quedar sentado a ver como corre la película. El tiempo es poco o mucho y si depende de mí vamos a darle cuerda al reloj hasta que el tiempo ya no importe.
Este es mi reporte final de este fin de semana fuera de serie. Mi comentario al pie sobre tres días al hilo que parecieron tan intensos como un mes. Ahora es hora de dormir, tengo que despertarme no muy tarde, así tengo tiempo de enseñarle de una vez a mis pies cómo dar otro paso adelante, de paso puedo aprovechar para comentarle a mi cabeza la mejor forma de contar las historias pasadas no como tristes cuentos sin fin, sino como relatos hermosos de tiempos siempre perfectos en sus situaciones. Con pena o con gloria cada situación valió lo suyo.
El colectivo se detiene lentamente en Plaza Flores y, sin dudarlo, me impulso fuera ni bien las puertas terminan de desplegarse. Los auriculares inundan mi interior con notas mientras saco de la mochila una lata de cerveza fría. La Luna ya entró por completo en el cuadro y está en compañía de las mejores estrellas en una noche tibia.
Ambas situaciones apuntaron a lo mismo, en sus reiteradas ocasiones: Eran un recreo para meditar sobre las situaciones que me afectaban y que, en mi "normal rutina" no podía analizar. Hoy en día ya no lo hago y si lo hiciera sería para tomarme un descanso y mirar la ciudad.
O sea, la vida, a veces, va a una velocidad que da miedo. En otros momentos, sucede que lanza golpes que nos dejan sin aire y ni tiempo para buscarle una explicación tenemos. Y yo siempre fui muy malo para pelearle a la nostalgia, que fue la que subió al ring este finde.
Sin embargo, acá estoy. Me encontré contándole en resumen a un amigo lo que pasó y cuando él me preguntó qué opinion tenía para calificar al fin de semana por completo, me nació responderle: "Fue mágico". Y lo siento así de verdad. Después de todo, cuando desperté sin entender nada no perdí la cabeza del todo, es más, dejé que mi cerebro se tomara un feriado (sabía yo que no iba a terminar de entender). Y sólo analice por completo el hecho de que si la nota la descargué acá, en esta pared, fue porque algo maduró.
Seamos sinceros, a este lugar no entran todos. No es que sea mi intención publicar todo lo que pienso, pero, en ocasiones, necesito descargarlo en la red. Puede que sea porque tengo la esperanza de que alguien lo lea (y admito que hay situaciones en las que ese "alguien" tiene nombre y apellido), pero, volviendo al punto, a este lugar nunca entraría la persona que tenía nombre y apellido en el texto.
Normalmente dejaba por escrito lo que penaba en un lugar donde cabía la mínima posibilidad de que ella supiera algún día quizás lo que sucedía. Esta vez, por otro lado, las palabras quedaron lejos. Ni siquiera fue una pena lo que me atravesó, sino un recuerdo ¿Quién no puede?
Acá estoy otra vez. Confieso que tengo mañanas en las que me gustaría que tu sonrisa me dejara sin palabras. Como también hay noches en las que me gustaría dormir en un abrazo tan profundo como los tuyos. Y bueno, todos tenemos nuestros anhelos.
Ahora lo que me gustaría es sentarme en una terraza, con una cerveza, y con el Sol de frente. Encontrarme en una mañana en paz, y que el mediodía me encuentre sin lágrimas, sin parches en el corazón. Es más, podría hacer eso ahora, pero no tengo terraza ni cerveza y es de noche.
Es simple: Acá estoy y creo, de una vez por todas, que puedo enfrentarme a la inmensidad y me importa poco si pierdo. No me voy a quedar encerrado por siempre. Si la pasé bien, que más puedo pedir. Si existieron buenos momentos porqué quedarme con los malos. Los besos recibidos no son puñales sino los mejores souvenires.
Prefiero acordarme de lo dulce y tierno que tenía un beso de aquella a boca, a pasar mis días martillandome en la sien que no hay posibilidades de tener otro de esos. La vida sigue y no me quiero quedar sentado a ver como corre la película. El tiempo es poco o mucho y si depende de mí vamos a darle cuerda al reloj hasta que el tiempo ya no importe.
Este es mi reporte final de este fin de semana fuera de serie. Mi comentario al pie sobre tres días al hilo que parecieron tan intensos como un mes. Ahora es hora de dormir, tengo que despertarme no muy tarde, así tengo tiempo de enseñarle de una vez a mis pies cómo dar otro paso adelante, de paso puedo aprovechar para comentarle a mi cabeza la mejor forma de contar las historias pasadas no como tristes cuentos sin fin, sino como relatos hermosos de tiempos siempre perfectos en sus situaciones. Con pena o con gloria cada situación valió lo suyo.
domingo, 10 de julio de 2011
~Rutina de lo imprevisto~
Comienzo del día
18:57
*Despertarse
*Intentarlo de vuelta
(La cabeza da vueltas y vueltas mientras te preguntás cuántos daños podría haber causado una noche de derroche)
Arrancando la noche
19:35
*Sacar los patys y los panes
*Encender la notebook
(El estómago pide a gritos algo para poder limpiar todo el alcohol que se fundió en las paredes de la nostalgia. La cabeza empieza a pensar que hay algo que se está olvidando...que hay algo que debe enfrentar)
Preparando la previa
19:47
*Analizar los daños
*Releer confuso lo que ocurrió mientras no mirabas
*Entender
*Abrir la canilla del agua caliente
*Prepararse para volver a analizar los daños
(El estómago puede esperar. La resaca, por otro lado, no le gusta demorarse para cobrar)
La ducha
20:18
*Entrar sin resbalar
*Enjabonarse, enjuagarse, etc.
*Pensar en los sucesos ocurridos
*Buscarles una explicación
*Aceptar como son las cosas
*Salir de la bañadera
(La cabeza duele menos, pero sigue sin entender mucho. El hambre comienza a patear con fuerza)
La previa
20:55
*Poner los patys en el horno
*Revisar las redes sociales nuevamente
*Arreglar una salida a un bar
*Sacar los patys del horno
*Cenar
(Nada tiene mucho sentido y buscarle uno ahora sería suicidarse en cámara lenta. En pocos minutos probablemente lleguen amigos, después va a haber más gente y, tal vez, la mente no tenga mucho espacio para meditar)
A instantes de salir
21:30
*Abrirle la puerta a los muchachos
*Esconder todo indicio de los desastres de anoche
*Agarrar la campera, plata, monedas y la llave
*Dejar todo como está, hacer de cuenta que nada sucedióy seguir adelante
(Conteo final de los daños: Pudo haber sido peor)
18:57
*
*
(La cabeza da vueltas y vueltas mientras te preguntás cuántos daños podría haber causado una noche de derroche)
Arrancando la noche
19:35
*
*
(El estómago pide a gritos algo para poder limpiar todo el alcohol que se fundió en las paredes de la nostalgia. La cabeza empieza a pensar que hay algo que se está olvidando...que hay algo que debe enfrentar)
Preparando la previa
19:47
*
*
*Entender
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*
(El estómago puede esperar. La resaca, por otro lado, no le gusta demorarse para cobrar)
La ducha
20:18
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*Aceptar como son las cosas
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(La cabeza duele menos, pero sigue sin entender mucho. El hambre comienza a patear con fuerza)
La previa
20:55
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(Nada tiene mucho sentido y buscarle uno ahora sería suicidarse en cámara lenta. En pocos minutos probablemente lleguen amigos, después va a haber más gente y, tal vez, la mente no tenga mucho espacio para meditar)
A instantes de salir
21:30
*
*
*
*Dejar todo como está, hacer de cuenta que nada sucedió
(Conteo final de los daños: Pudo haber sido peor)
sábado, 9 de julio de 2011
~¿Qué carajo estoy haciendo sin vos?~
¿Qué voy a decir? ¿Qué voy a confesar? Acabo de tomarme más de la mitad de lo que peso en alcohol y recién ahora la noche me dio espacio para pensar. O sea, es verdad que hoy en día tengo espacio para mi. Ni siquiera voy a negar que la vida me devolvió una parte de lo que se llevó. Sin embargo, tengo que confesar que no puedo pisarlo todo, que no puedo cerrar el cajón por completo.
¿Cómo hago? ¿Qué hago? Me dediqué a buscar hasta en las artes oscuras alguna solución para deshacerme de esto y no puedo. La mayor parte de las personas allá afuera se dedican a castigar y a culpar al inocente incorrecto y yo acá me la paso mimando una foto.
Los años pasaron y yo, que pensé que abandonando lugares podría dejar atrás los sentimientos, me equivoqué. No puedo dejar de analizarlo todo. Y siempre el resultado es el mismo: Lo dejaría todo por otros nueve meses.
La piel se seca y ya no se humedece en la fricción de los sueños. Los soles se gastan en mi ventana y ninguno brilla tanto como aquel que brilló cuando dormimos la siesta prohibida en la cama equivocada. La Luna se la pasa llorando y me cuenta del San Valentín en que fue testigo de dos fugitivos que transpiraban adrenalina y goteaban amor por cada poro.
¿Qué noche le voy a regalar al futuro? Si la noche perfecta fue la que dio paso al nuevo año y ahí se grabó en un video del que ya nadie se acuerda. Esa misma noche tendría que haber pensado que lo que vendría después iba a ser esto...No hay otro abrazo que pueda cubrir todas mis partes heridas (si no hay otra persona que sepa dónde están). Cada cual pasó por el mismo lugar y todas terminaron dejando un espacio para que mi alma descuartizada escapara y vos...vos no me dejaste escapar hasta que supe dónde iban a terminar mis días...y todas mis horas iban a terminar en tu cintura...
Me conocí muchos bares y otras tantas mansiones. Me aprendí los nombres de muchas hadas, elfas y hechiceras. Y, sin embargo, no me voy a olvidar jamás de aquella que, sin cargos ni magias, me dio la llave hacia la tierra de los sueños.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Me dijo alguien una vez: "Vas a ser un eterno Peter Pan ¿Qué le podés hacer? Sólo necesitás una Wendy". Y yo supe responder: "No necesito abrazos. Sólo quiero que alguien me lleve al país de Nuncajamás". Y ahora pienso que tal vez esa persona tuvo razón, y si necesitaba un par de abrazos de más.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Digámoslo de una vez: Ya no vas a volver...Y yo no voy a dar marcha atrás. Cada cual supo bien su destino la misma tarde que nos separamos. Incluso cuando tuvo lugar el accidente del tropezón de una boca en la otra sabíamos que nada iba a regresarnos el tiempo. El parque se quedó con nuestra última historia de hadas.
Por eso sé que la vida debe continuar. Que, tal vez, algún día termine compartiendo una cama de dos plazas en una casa con espacio para tres. Que voy a consumir mi vida en cada instante y voy a llegar a su plenitud...
Y, sin embargo, nada va a completar la falta de tus abrazos, de tus caricias, de tus besos...y de nuestro rincón alejado de la avenida...
¿Cómo hago? ¿Qué hago? Me dediqué a buscar hasta en las artes oscuras alguna solución para deshacerme de esto y no puedo. La mayor parte de las personas allá afuera se dedican a castigar y a culpar al inocente incorrecto y yo acá me la paso mimando una foto.
Los años pasaron y yo, que pensé que abandonando lugares podría dejar atrás los sentimientos, me equivoqué. No puedo dejar de analizarlo todo. Y siempre el resultado es el mismo: Lo dejaría todo por otros nueve meses.
La piel se seca y ya no se humedece en la fricción de los sueños. Los soles se gastan en mi ventana y ninguno brilla tanto como aquel que brilló cuando dormimos la siesta prohibida en la cama equivocada. La Luna se la pasa llorando y me cuenta del San Valentín en que fue testigo de dos fugitivos que transpiraban adrenalina y goteaban amor por cada poro.
¿Qué noche le voy a regalar al futuro? Si la noche perfecta fue la que dio paso al nuevo año y ahí se grabó en un video del que ya nadie se acuerda. Esa misma noche tendría que haber pensado que lo que vendría después iba a ser esto...No hay otro abrazo que pueda cubrir todas mis partes heridas (si no hay otra persona que sepa dónde están). Cada cual pasó por el mismo lugar y todas terminaron dejando un espacio para que mi alma descuartizada escapara y vos...vos no me dejaste escapar hasta que supe dónde iban a terminar mis días...y todas mis horas iban a terminar en tu cintura...
Me conocí muchos bares y otras tantas mansiones. Me aprendí los nombres de muchas hadas, elfas y hechiceras. Y, sin embargo, no me voy a olvidar jamás de aquella que, sin cargos ni magias, me dio la llave hacia la tierra de los sueños.
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Me dijo alguien una vez: "Vas a ser un eterno Peter Pan ¿Qué le podés hacer? Sólo necesitás una Wendy". Y yo supe responder: "No necesito abrazos. Sólo quiero que alguien me lleve al país de Nuncajamás". Y ahora pienso que tal vez esa persona tuvo razón, y si necesitaba un par de abrazos de más.
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Digámoslo de una vez: Ya no vas a volver...Y yo no voy a dar marcha atrás. Cada cual supo bien su destino la misma tarde que nos separamos. Incluso cuando tuvo lugar el accidente del tropezón de una boca en la otra sabíamos que nada iba a regresarnos el tiempo. El parque se quedó con nuestra última historia de hadas.
Por eso sé que la vida debe continuar. Que, tal vez, algún día termine compartiendo una cama de dos plazas en una casa con espacio para tres. Que voy a consumir mi vida en cada instante y voy a llegar a su plenitud...
Y, sin embargo, nada va a completar la falta de tus abrazos, de tus caricias, de tus besos...y de nuestro rincón alejado de la avenida...
jueves, 30 de junio de 2011
Me senté en el pasto y empecé a preguntarme qué pasaría después...pero es inútil, los caminos siempre se cruzan. Para bien o para mal encendimos una maquinaria que no se detiene por nadie. Espero que cuando te vuelva a encontrar no salga todo tan mal, espero tener la frente en alto y una buena manera de saludar...Espero no joderla otra vez...
~It maybe the first time,
but it won't be the last time
martes, 28 de junio de 2011
~My damn sweet stalker~
-Sentimentalmente para remediarlo,
voy a quedarme contigo para siempre
Me encontré ante la poderosa, pero dulce y abrumadora, tarea de abrir otra vez los viejos cajones. La cantidad de información, de pasado, de modificadores del presente que ahí me esperaban era incalculable. Cartas, fotos, la seña de algún envase de cerveza que nunca devolví, colgantes, corazones...un corpiño perdido.
Supongo que me equivoqué al creer que sólo iba a toparme con dolores y heridas pasadas. En el fondo de cada mirada de cada foto estaba el calor del momento en el que las viví. Algunas cartas fueron escritas por personas que ya no frecuento, incluso por personas que supieron borrarse de mi vida, y sin embargo lo que latía en aquellas cosas era la calidez de las sonrisas que supe soltar en aquellas épocas, como si lo que sucedió después no hubiese ocurrido nunca (sea lo que haya sido).
Queda bien claro que hay cosas que no olvido, en todo sentido, pero volver a recordar quién era y quién soy fue el empujón que, tal vez, necesitaba. Al fin y al cabo, soy el fruto de mi pasado y por eso lo cargo a mis espaldas.
No sé cuantos veranos pasé caído, pero sí me acuerdo el verano que pasé junto con "La Eskina". No me acuerdo en qué pensaba cuando dí cada beso, pero sí me acuerdo quiénes fueron las que besé. Y cómo olvidar las veces que me enamoré, no fueron muchas, pero cada una valió lo suyo.
Sé a quién le encargué que cuidara de la caja de cristal con el corazón dentro. Sé quién quedó a cargo de mis sueños. Me acuerdo de todo. Tantas cosas que jamás pensé que guardaría, y ahí están. Ahora ya tengo mis sueños adentro mío y el corazón en su caja bien cuidado. Ahora estoy otra vez renovado y es hora de seguir el camino...
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Supongo que la fiesta no terminó después de haber bailado aquel vals eterno. El reino no se derrumbó después de abandonar el castillo de la princesa. Y, por supuesto, los duendes no desaparecieron cuando desperté de mi sueño con la duendecita.
El mundo no llegó a su fin cuando me caí. Tampoco estoy sólo por haber perdido gente que, en algunos casos, es mejor perderla que encontrarla. Y para cada caso pondría su contra. La realidad es que no estoy tan hundido como lo parece. Hay cosas que ya no hago tal vez, pero me salen otras nuevas y las viejas que quedaron aprendieron a ser más fuertes.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Una parte de mí, siempre presente, tiene que opinar: "Odio esto de convertir una simple descarga en lo más parecido a una hoja de un "Querido Diario", pero me la suda". Siento que otra vez puedo escribir con tranquilidad y sin bloqueadores y quiero aprovecharlo.
Quizás ya no escriba sobre mi y pueda retomar cada proyecto sin cerrar que dejé.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Ella despierta en mitad de la noche. Se incorpora en su cama y mira con cansancio a su alrededor. Busca el reloj hasta que lo encuentra. Las 3:45 de la madrugada ¿Qué pasó que despertó así? La cabeza le golpetea con fuerza hasta que consigue despabilarse del todo. Sin embargo, decide no encender la luz, podría ser un cruel ataque para sus ojos recién abiertos por completo.
Se desliza fuera de la cama y camina con las luces apagadas hasta el living. Mira por el gran ventanal que da al balcón. La luz de Luna vuelve a bañar los rojos mechones de su cabello. Con sus pies descalzos se dirige hasta el primer sillón que tiene a mano, por suerte es el más cómodo del departamento. Pone la notebook sobre sus piernas y la enciende. Afuera una tenue llovizna se deja caer y comienza a dejar sus pequeñas gotas como cristales en el ventanal.
En un archivo word del inicio hay guardado un texto que ella no vio antes. Lo abre y se encuentra con una carta de él. Una carta que dice algo así:
"Amor, quise despertarte para avisarte que salía, pero siempre me provocó ternura verte dormir y no quise romper con eso. Voy a volver en unos días probablemente. Tengo que hacerme cargo de un par de asuntos que dejé sin terminar por ahí. Sabía que ibas a mirar la notebook, por si las dudas, y decidi dejar este mensaje por acá. También quería decirte que no te preocupes. Después de todo, ya no puede pasarme nada. Acepté estar al lado tuyo por siempre y vos tenés el contrato escrito en cada fibra de tu corazón, ahí está firmado con mi nombre asegurándote que jamás me voy a ir. Mi amor por vos siempre fue el mismo, sólo cambio de nombre o de sentido pero la cantidad nunca dejó de ser la misma, incluso podría decir que aumentó. Otra no me queda que decirte de una vez por todas que estoy acá para amarte por siempre (y sabés el miedo que le tengo a los "nunca" y los "siempre", pero esto es así). Perdón por irme tan repentinamente, pero quería atar los cabos sueltos para poder continuar en paz mi vida (por un tiempo aunque sea)...Con amor, E."
Ella terminó de leer y sonrió. Una lágrima resbaló con delicadeza por su mejilla. No lo perdió, nunca lo perdió. Siempre estuvo ahí y siempre va a estar ahí.
Se paró nuevamente y miró por el ventanal otra vez. Seguía lloviendo en Flores...
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Y esto es todo. El amor viene, se va, da vueltas y se emborracha cada tanto cerca de algún farol de la avenida. La suerte sale algunas noches conmigo y otras se queda en casa. Andá a saber qué me espera. Sólo sé que ahora estoy preparado para muchas cosas y que no es un cuento en el que me fuerzo a creer. Simplemente, lo siento y me dí cuenta de que es así.
Sólo espero que la Luna no deje de alumbrarme por las noches...
~Charba Jones~
(Nunca olvido mi apellido, como tampoco mis sentidos)
P.D.: Yo siempre estoy enamorado, no siempre de las causas correctas, pero sí de las cosas que para mí lo valen. Quizás pasé mucho tiempo fuera del alcance del fuego, lejos de donde pudieran lastimarme y teniendole miedo a muchas cosas, pero buen, así me servía. Ahora supongo que prefiero levantar las cartas que dejé sobre la mesa. Vamos a ver qué me toca...
Have faith in me
My damn sweet stalker
And remember...
viernes, 27 de mayo de 2011
~Carta Destrozada~
Al final, la semana se terminó partiendo en dos y logró partirme a mi también: Por un lado pude ver cómo todo iba cuesta arriba y por el otro vi que todo seguía estancado en la nada misma. Y en medio de ese panorama sólo pude plantearme... ¿Hacia dónde me estoy mandando?
Admito que todo fue muy lindo, que recorrí todos los palacios que quise, que estuve en cada zona soñada que imaginé, pero eso se terminó. También confieso que durante un tiempo fue un lindo recuerdo, pero hoy en día ya no lo es. Aunque pese, eso lastima y es hora de sacarlo de ahí.
Me negué siempre a la idea de arrancar aquello de raíz. Para mi era la perfecta excusa para tener siempre una fuente de consuelo...un consuelo inexistente. Ya no estás ahí, por más que lo disfrase de cualquier pretexto, no puedo ocultar la realidad. NO PUEDO CONTRA LA REALIDAD. Tengo que darme cuenta de que perseguir anhelos en espejismos me esta matando el doble que vivir de los sueños.
Cuando caí en la cuenta de que mi propia burbuja me estaba tragando ya no fue tan divertido. Cuando las noches me pasaban factura en las ojeras y mis nervios sacaban chispas en cualquier cosa ya no estaba tan seguro de estar haciendo lo correcto. O sea, a principio del año recibí el mejor golpe de la historia y me encontré con que pasé tres días durmiendo más de lo que duraba la noche y el resto hablando más de vos que de la persona que me golpeó. Lo que me llevó a darme cuenta de que no quería dormir para que el tiempo pasara rápido, sino que en realidad quería encontrarte ahí para que me cuidaras...y NO, NO ESTABAS (pero yo me lo creí).
También podría haberme hecho un camino distinto a este, pero no. En cada persona que cruzó mi vida te terminaba encontrando y ya no era lo mismo. Puede que esté exagerando, pero amar a alguien por ver en esa persona el reflejo de otra es un crimen, y ya tengo muchos en mi haber como para seguir sumándolos. Por sobre todas las cosas, no va con mis principios cometer ese tipo de crimen, ni lo va a estar.
En todo este tiempo muchas cosas estuvieron sucediendo. Me di cuenta de que cambié bastante, y esta vez no es como esas en las que me lo digo y me lo repito para creérmelo. Tal vez hoy en día no pueda hablar de mi, ya no me salga o me cueste mucho. Quizás me haya vuelto más complicado, y ya no tenga tanta gracia teniendo en cuenta que no puedo hacerle nada porque así nací, pero mi complejidad cuando la entiendo tiene su cierto chiste, ahora no la entiendo y no me da ni puta de gracia. Y así, podría enumerar más cosas que trajeron estos vientos de cambio, pero me quiero enfocar en una: Este cambio me dejó nuevas armas, y supe desde un principio hacia dónde apuntaba la mayoría de ellas. No quería verlo, pero llegó el momento de usarlas.
No quiero quedarme siendo siempre el "herido", no quiero que todo tenga como meta encontrarte al final de un camino, para después encontrarme con que mi mano traspasa tu espalda y es todo el espejo de un pasado que ya no se apoya ni siquiera sobre los resortes del mismo colchón. Después de todo, por más que hayas estado en cada una de mis ficciones, sólo eras una ficción. Algo tan irreal como el apoyo "incondicional" de aquel que dice "estar siempre".
No voy a quedarme mirando cómo el tren sale de la estación una vez más. Muchas veces dije "ya no más", pero esta vez no lo dice mi boca...sino mi corazón. Ya no puedo sostener esto. Y si tengo que elegir entre este sueño de pilas gastadas y yo...la respuesta es obvia en mi propio egoísmo. No me siento orgulloso, de todas formas, con esta elección, pero sí más aliviado... y poder respirar sin extrañar tu aliento me deja con más estrellas para poder mirar de noche.
Todavía hoy sigo sin saber si lo que me rompe es tu imagen o la de mi culpa. Sin embargo, no lo voy a encubrir con palabras idiotas otra vez. YO AHORA TE LO ADMITO...FUI UN CAGÓN, FUI COBARDE, ME DEJÉ VENCER, pero ya está. Fuimos un sueño PERFECTO, fuimos mejores que ninguno y tan increíbles como los cuentos de hadas. Por lo menos pude comprobar que existen, pero tuvieron su final y no fue precisamente el "feliz".
Si tengo que cruzarte en mis sueños otra vez, no tengo problemas en invitarte un café, pero la cita va a durar lo que dura un sueño y ya no te voy a dejar salir de ahí. Estas lágrimas pesadas están cayendo, por fin, después de tres años. Lo que queda del Tía María sólo acompaña el momento. Y ahora tengo en cuenta eso que leí una vez: "Nadie puede vivir con los muertos, es preciso matarlos adentro de uno, reducirlos a imagen inocua, para siempre segura en la neutra memoria"*. Yo pensé en contradecir esa idea, pero el tiempo me demostró que es imposible vivir con los muertos. Tus abrazos invisibles me rodearon fuerte anteayer por última vez en esta realidad. Ya no voy a quedarme a esperar a que se materializen. Pero sería por demás una grosería irme así sin más, por lo que te digo igual...gracias por todo.
Y si esto significa romper viejas estructuras, también es una ruptura en el ámbito exterior. Yo jamás creí en eso de "publicar lo que uno siente", y esta es precisamente la red más masiva que conosco. Por otro lado, una frase en la que siempre me apoyé es justamente una que dice "Las cosas suceden, pero nadie se entera". Y ahora sí de una vez por todas voy a enfrentarme hasta conmigo y mi filosofía. Después de todo, si es cierto, ni siquiera vas a leer esto y si lo leés no vas a poder notar que lleva tu nombre escrito por todas partes. Por otro lado, ni siquiera yo sé cuántas personas y cuáles van a ser las que lean esto y sepan de lo que hablo, o se pongan a pensar que esto no es otro cuento que me invento.
"Todos debemos, un día, mirar para adentro,
para ver hay que mirar.
Llevo más de dos intentos y no me puedo curar,
no me puedo curar.
Para salir no hay que golpear.
Si nunca fui bien recibido, no sé qué hago acá.
HOY ME DESPIDO DE TODO, TODO LO QUE ME HIZO MAL
¡¡¡TODO LO QUE ME HIZO MAL!!!"
*:"Nota Al Pie". Rodolfo Walsh.
viernes, 22 de abril de 2011
~Hay más de mí en un mundo encerrado...~
Hoy, mientras fingía que dormía, me llegó un recuerdo de la infancia. De esos con olor a pasto fresco del verano, con luces más brillantes que las de hoy en día. En aquel recuerdo estaba yo con varios años menos. Todavía no tenía mucha idea de nada. Pasaba las noches frente a la compu y de fondo sonaba el equipo de música que tenía por ese entonces.
Como la compu estaba en la pieza de mis viejos, yo me llevaba el equipo a la pieza de ellos y, como no había mucho lugar para nada, lo tenía que dejar en la otra punta de la habitación. Era bastante molesto, a veces, tener que pararme para ir a cambiar el CD, pero yo me las arreglaba para hacerlo un poco divertido. Una de las tantas cosas que me acuerdo que hacía era saltar por encima de la cama de mis viejos (porque el espacio que me dejaba para pasar entre la cama y el televisor no era muy ancho y, de cuando en cuando, me llevaba puesto el mueble de la tele) para llegar hasta el equipo.
A veces el salto era con las piernas hacia adelante y con los brazos flexionados para los costados (uno hacia arriba y el otro extendido hacia delante). Me acuerdo que lo hacía para poder imitar el símbolo de Catupecu Machu, que yo en ese momento no tenía ni idea de que era de Catupecu. Yo sabía que el símbolo lo había visto en algún lado y me gustó tanto que lo quería intentar. No sé si fue un amigo que me sugirió que tal vez fuera de Kapanga o si yo lo pensé así por simple ignorancia. Sólo me acuerdo que un día caí en la cuenta de que era el símbolo de Catupecu y me decidí a repasar la discografía de la banda.
Día tras día me dejé llevar por la canciones de la banda. Me llegó lo suficiente como para acompañarme hasta bien entrada la adolescencia. Entre tantos cambios que llegaron tan de repente la fui olvidando, sin querer. Sin embargo, siempre quedó guardada en ese cajón de los recuerdos inborrables que tengo escondido por ahí.
Es un recuerdo típico, muchas veces lo repasé. Aunque tengo que admitir que esta vez fue distinto. Catupecu era una de esas tantas bandas que tenía como página en blanco. Salvando alguna que otra situación, nunca me trajo grandes momentos. Esta vez, en cambio, me dejó ver bien claro que tus facciones acompañaban el recuerdo. Incluso las melodías que sonaron en mi cabeza llevaban tu nombre entre las notas.
Tal vez no signifique la gran cosa para muchos, pero para mí fue todo un cambio. Fue, quizás, como rellenar un vacío que no notaba antes y que ahora, así tan lleno, me sirve para complementarme como ese que soy hoy por hoy.
No creo que vaya a enterarme si algún día leés esto, pero si lo llegas a hacer sería bueno que sepas que quedaste en aquel cajón. Sin que yo me diera cuenta, marcaste tu nombre en mis años dorados. Puede que haya sido porque cuando apareciste salvaste mi presente que hoy en día está en el pasado y que, sin embargo, está ahí. Tan presente como ningún otro.
Puede que no sea correcto dejar un agradecimiento en estas líneas. Después de todo siempre que te veo te muestro mi agradecimiento en cada instante, aunque no lo haga tan público o aunque lo haga tan exagerado. Tampoco me parece ideal disculparme por esta vía, las disculpas escritas nunca tienen buen fin. Creo que sólo quería hacer notar algo, no hacer una carta.
Por eso, tal vez, sea mejor ir cerrando este escrito. Voy a seguir pensando igual que hay cosas que no estoy diciendo, que hay muchas cosas que tendría que hacerte saber, pero bueno, creo que "de eso habla el relato y hay cosas que siempre guardo"...
Como la compu estaba en la pieza de mis viejos, yo me llevaba el equipo a la pieza de ellos y, como no había mucho lugar para nada, lo tenía que dejar en la otra punta de la habitación. Era bastante molesto, a veces, tener que pararme para ir a cambiar el CD, pero yo me las arreglaba para hacerlo un poco divertido. Una de las tantas cosas que me acuerdo que hacía era saltar por encima de la cama de mis viejos (porque el espacio que me dejaba para pasar entre la cama y el televisor no era muy ancho y, de cuando en cuando, me llevaba puesto el mueble de la tele) para llegar hasta el equipo.
A veces el salto era con las piernas hacia adelante y con los brazos flexionados para los costados (uno hacia arriba y el otro extendido hacia delante). Me acuerdo que lo hacía para poder imitar el símbolo de Catupecu Machu, que yo en ese momento no tenía ni idea de que era de Catupecu. Yo sabía que el símbolo lo había visto en algún lado y me gustó tanto que lo quería intentar. No sé si fue un amigo que me sugirió que tal vez fuera de Kapanga o si yo lo pensé así por simple ignorancia. Sólo me acuerdo que un día caí en la cuenta de que era el símbolo de Catupecu y me decidí a repasar la discografía de la banda.
Día tras día me dejé llevar por la canciones de la banda. Me llegó lo suficiente como para acompañarme hasta bien entrada la adolescencia. Entre tantos cambios que llegaron tan de repente la fui olvidando, sin querer. Sin embargo, siempre quedó guardada en ese cajón de los recuerdos inborrables que tengo escondido por ahí.
Es un recuerdo típico, muchas veces lo repasé. Aunque tengo que admitir que esta vez fue distinto. Catupecu era una de esas tantas bandas que tenía como página en blanco. Salvando alguna que otra situación, nunca me trajo grandes momentos. Esta vez, en cambio, me dejó ver bien claro que tus facciones acompañaban el recuerdo. Incluso las melodías que sonaron en mi cabeza llevaban tu nombre entre las notas.
Tal vez no signifique la gran cosa para muchos, pero para mí fue todo un cambio. Fue, quizás, como rellenar un vacío que no notaba antes y que ahora, así tan lleno, me sirve para complementarme como ese que soy hoy por hoy.
No creo que vaya a enterarme si algún día leés esto, pero si lo llegas a hacer sería bueno que sepas que quedaste en aquel cajón. Sin que yo me diera cuenta, marcaste tu nombre en mis años dorados. Puede que haya sido porque cuando apareciste salvaste mi presente que hoy en día está en el pasado y que, sin embargo, está ahí. Tan presente como ningún otro.
Puede que no sea correcto dejar un agradecimiento en estas líneas. Después de todo siempre que te veo te muestro mi agradecimiento en cada instante, aunque no lo haga tan público o aunque lo haga tan exagerado. Tampoco me parece ideal disculparme por esta vía, las disculpas escritas nunca tienen buen fin. Creo que sólo quería hacer notar algo, no hacer una carta.
Por eso, tal vez, sea mejor ir cerrando este escrito. Voy a seguir pensando igual que hay cosas que no estoy diciendo, que hay muchas cosas que tendría que hacerte saber, pero bueno, creo que "de eso habla el relato y hay cosas que siempre guardo"...
...De oírte hablar,
de gritarte al oído...
...Cuadros dentro de Cuadros...
miércoles, 2 de marzo de 2011
sábado, 19 de febrero de 2011
Show 'em the ropes~♪ And other pieces of stupid songs~
Just hold your breath
to make sure you won't wake up again.
'Cause you ruined my 04,
that's the best that I could hope for,
to watch you fall apart from the inside.
We're gonna spread it to the world,
to the world
about how you lied.
How you lied
A free lesson on growing up,
Never trust anyone to the point,
Where your backs exposed.
Every person I've ever known was a fake
and you'll see your closest ones go first.
Who needs enemies you've got friends.
I'm a gentleman and you're a liar,
I expect the best of you but it's so hard
But it's so hard
Let's start over.
When we reach the top we'll watch you bury yourself.
This wasn't easy.It wasn't easy.
A free lesson on growing up.
Make the best of their worst
And never compromise what you feel is right.
I make a point to be powerful when I speak.
Be the one that gives them nightmares when they sleep.
Never back down from anyone.
I'm a gentleman and you're a liar.
I expect the best of you but it's so hard.
But it's so hard.
Let's start over.
When we reach the top we'll watch you bury yourself.
This wasn't easy.
It wasn't easy
I watched the weight of your world
Cave in to crush you.
to make sure you won't wake up again.
'Cause you ruined my 04,
that's the best that I could hope for,
to watch you fall apart from the inside.
We're gonna spread it to the world,
to the world
about how you lied.
How you lied
A free lesson on growing up,
Never trust anyone to the point,
Where your backs exposed.
Every person I've ever known was a fake
and you'll see your closest ones go first.
Who needs enemies you've got friends.
I'm a gentleman and you're a liar,
I expect the best of you but it's so hard
But it's so hard
Let's start over.
When we reach the top we'll watch you bury yourself.
This wasn't easy.It wasn't easy.
A free lesson on growing up.
Make the best of their worst
And never compromise what you feel is right.
I make a point to be powerful when I speak.
Be the one that gives them nightmares when they sleep.
Never back down from anyone.
I'm a gentleman and you're a liar.
I expect the best of you but it's so hard.
But it's so hard.
Let's start over.
When we reach the top we'll watch you bury yourself.
This wasn't easy.
It wasn't easy
I watched the weight of your world
Cave in to crush you.
![]() |
| Lets take them back to the days, when we were family. My breath was your breath when we were young. I think it's funny how the times have changed |
I notice everything
like every single rumor
that you spread today
You're never gonna change
Let's set this record straight
I know all your dirty secrets
That you kept from me
This conversation's over
[...]
like every single rumor
that you spread today
You're never gonna change
Let's set this record straight
I know all your dirty secrets
That you kept from me
This conversation's over
[...]
...Pardon me but you
shouldn't be so proud...
[...]
[...]
You're all the same
You think that everyone
You think that everyone
around you cares
about what you think
No one knows your name
It's about that time
Take everyone you know
No one knows your name
It's about that time
Take everyone you know
and get as far across
my states line
as you possibly can
as you possibly can
jueves, 17 de febrero de 2011
~¿Quién saluda cuando otro se despide?~
Tan, tan frágil. Y yo podría decirte cuánto va a durar todo esto, pero no. Mejor no decir nada. Quizás lo que más valga sea observar. Después de todo, después de estos meses. Algo me aprendí, algo tan fácil como un "abc". Eso que todos llaman "Aquí y ahora".
Si te despertás en un mediodía como cualquier otro y te vas, yo no te detendría. Tal vez ni me entere. Quizás me despierte abrazando tu silueta ausente de calor y perfume a mi lado. No duele tu ausencia en realidad.
Lo que parte el alma es tenerte tan cerca. Suficientemente cerca como para sentirte la respiración. Tener tus labios tan encima de mis latidos. Es como sentir gramo a gramo tu amor en peso líquido sobre mis días.
No me condicionaría jamás a tolerar tus caprichos, tus histerias, pero sería muy hipócrita si me retirara así de este partido después de todo lo que vos soportaste. Veremos qué dice de nosotros el viento cuando se sucedan las tardes de verano sofocante.
Quizás podamos escalar la cima y quedarnos ahí, arriba de todos aquellos que nos lastimaron, de una vez. Puede que este sea nuestro momento. Puede que no. Aunque peleemos contra las condiciones, vivimos en la contradicción de depender de un "Quizás".
Don't worry. I miss you...
...Tal vez siempre lo haga...
Si te despertás en un mediodía como cualquier otro y te vas, yo no te detendría. Tal vez ni me entere. Quizás me despierte abrazando tu silueta ausente de calor y perfume a mi lado. No duele tu ausencia en realidad.
Lo que parte el alma es tenerte tan cerca. Suficientemente cerca como para sentirte la respiración. Tener tus labios tan encima de mis latidos. Es como sentir gramo a gramo tu amor en peso líquido sobre mis días.
No me condicionaría jamás a tolerar tus caprichos, tus histerias, pero sería muy hipócrita si me retirara así de este partido después de todo lo que vos soportaste. Veremos qué dice de nosotros el viento cuando se sucedan las tardes de verano sofocante.
Quizás podamos escalar la cima y quedarnos ahí, arriba de todos aquellos que nos lastimaron, de una vez. Puede que este sea nuestro momento. Puede que no. Aunque peleemos contra las condiciones, vivimos en la contradicción de depender de un "Quizás".
Don't worry. I miss you...
...Tal vez siempre lo haga...
martes, 15 de febrero de 2011
~Corazas y Fugas~
Puntada al pecho. Esa es la primera señal. Todavía es temprano. Falta el aire, pero todavía es temprano. Suelta la navaja y deja tallada la corteza de otro manzano. La navaja después la recuperará, por ahora descansa mejor en la tierra humeda. Hace poco paró de llover.
Una sensación de hormigueo va subiendo desde la punta de los dedos hasta las muñecas. Segundo síntoma, pero todavía es temprano. Ahora las calles ¿Cuáles eran? Rivadavia, Cabildo, Gallardo ¿Cuál? Creo que la cortada. Por ahí. Aunque los pasos sean débiles.
El frío que no existe afuera está ahora traspasando la piel y las costillas. Es la tercera marca ¿Llegará a tiempo? Hormigueo, frío bajo la piel, puntadas como golpes certeros. La envidia de cualquier droga y ni siquiera la heroína se queda tranquila tras el envoltorio plastico de una jeringa desperdiciada.
La noche ahora duda de su duración. Tiene que llegar antes de que el Sol rompa las nubes, la luz podría lastimarle los ojos. Ojos que tal vez no vean seguido la realidad, pero que igual son sensibles. La navaja, quiere volver a buscar la navaja. Se siente inseguro sin ella. Para eso sí es tarde. No debería. No ahora que está tan cerca de casa.
Los párpados se entrecierran. No, no se puede regresar. La navaja seguirá descansando. Tal vez en la tierra ya seca, tal vez en otras manos. Vivir con la inseguridad se cura con fortaleza interior. Pasando etapas se sobrevive a los obstáculos típicos del camino. Porque, en teoría, pasar etapas y cerrar ciclos lo deja a uno más fuerte que antes ¿No?
Manotea torpemente el picaporte y pone empeño en no caerse. El adormilado amor lo está fundiendo en otra realidad. Cruza las puertas pero se desploma en el suelo al instante. No llegó a la cama. Sin embargo, logró escapar una vez más.
Ya llegará la mañana sin problemas. Los ataques se recrudecen, pero sigue siendo tan ágil como siempre para eludirlos.
Todavía es temprano.
Una sensación de hormigueo va subiendo desde la punta de los dedos hasta las muñecas. Segundo síntoma, pero todavía es temprano. Ahora las calles ¿Cuáles eran? Rivadavia, Cabildo, Gallardo ¿Cuál? Creo que la cortada. Por ahí. Aunque los pasos sean débiles.
El frío que no existe afuera está ahora traspasando la piel y las costillas. Es la tercera marca ¿Llegará a tiempo? Hormigueo, frío bajo la piel, puntadas como golpes certeros. La envidia de cualquier droga y ni siquiera la heroína se queda tranquila tras el envoltorio plastico de una jeringa desperdiciada.
La noche ahora duda de su duración. Tiene que llegar antes de que el Sol rompa las nubes, la luz podría lastimarle los ojos. Ojos que tal vez no vean seguido la realidad, pero que igual son sensibles. La navaja, quiere volver a buscar la navaja. Se siente inseguro sin ella. Para eso sí es tarde. No debería. No ahora que está tan cerca de casa.
Los párpados se entrecierran. No, no se puede regresar. La navaja seguirá descansando. Tal vez en la tierra ya seca, tal vez en otras manos. Vivir con la inseguridad se cura con fortaleza interior. Pasando etapas se sobrevive a los obstáculos típicos del camino. Porque, en teoría, pasar etapas y cerrar ciclos lo deja a uno más fuerte que antes ¿No?
Manotea torpemente el picaporte y pone empeño en no caerse. El adormilado amor lo está fundiendo en otra realidad. Cruza las puertas pero se desploma en el suelo al instante. No llegó a la cama. Sin embargo, logró escapar una vez más.
Ya llegará la mañana sin problemas. Los ataques se recrudecen, pero sigue siendo tan ágil como siempre para eludirlos.
Todavía es temprano.
domingo, 13 de febrero de 2011
~Las palabras que me faltaron decir~
No puedo más. Todas las noches pierdo la cordura y cada vez es peor. Todo esto, todas estas cosas, todas las cartas, todas las palabras, todos los momentos, todo siento que se me va. Ni siquiera sé porqué tengo esta estúpida sonrisa en la cara. Tengo un suelo muy débil bajo mis pies. No puedo contra mi puta inseguridad. Siempre necesité una garantía, algo que me diga que en el peor de los casos una luz va a haber. No me queda ni una moneda, ni una carta en la que pueda confiar. Todo es frágil, todo tiene un "pero".
Si no puedo confiar en mi ¿En quién voy a confiar? Y suelto lo que pienso, lo que siento, lo que no quiero guardarme y tampoco es suficiente. Cuando podría decir que tengo una contención, que tengo un lugar donde caerme muerto, una familia y una "familia" ¡NADA! Me sigo sintiendo solo. No se trata ahora de "para siempre" y "nunca", se trata de hacerlo durar al máximo y después...Adiós. Puedo acostarme por las noches al lado de campanas, dulces, margaritas y promesas; y despertarme en soledad.
Ya no me conforma nada. Conseguí, al final del camino, el placer de saber quién soy, pero nada más. No tengo nada más que a mi mismo, y ni siquiera yo tengo garantía. Me sofoco, paso noches blancas, camino y busco pero no encuentro. No entiendo nada y me hace sentir todavía peor.
Saldar todas mis cuentas pendientes, pensé que iba a ser lo mejor. Que algo iba a lograr. Nada tampoco. Me alcanzó durante unos días el saber que ya no estaba atado a nada. Sin embargo, cerré la última puerta, dejé atrás el último corazón que se quedó al lado mío, apagué los sueños.
Tanto que dicen allá afuera de mi falta de madurez, de mi idiotez al soñar ¿Por qué les interesa tanto que yo vea la realidad? ¿Qué mal les hago yo creyendome un rato mis sueños? Ahora ya no los tengo. No me acuerdo la receta para hacerlos de nuevo. Sí, sí, llamenlo "madurar". Yo sólo me siento vacío. No lo veo como "crecer" simplemente creo que me volví menos idiota. Y tampoco sé cuánto menos.
Ya no tengo cosas para decir, no guardo nada. Todo lo dije, para los que escucharon, para los que no. No me quedó ni una sola sílaba. Y sigo, todos los días sintiendo que hay lágrimas que quieren salir y no pueden. Solté mis sueños, el pasado. No dejé ilusiones ni para compartir.
Y sigo. Camino al lado de mis amigos, camino al lado los perros de la calle, al lado de mi sombra. Sintiendome tan vacío como antes. No quiero ni siquiera pedir que me den algo a que aferrarme. Si esto fue una especie de lección, algo aprendí y ya no quiero volver a mis "viejas debilidades".
Campanita me dijo una vez: "Es como si te estuvieras marchitando". Ya me siento marchito, apagado. Y ya no quiero gritar que me enciendan. Los más sabios alguna vez dijeron "Hay cosas de las que sólo se encarga el tiempo". Por algo lo dijeron. Y NO VENGAN A DECIRME QUE NO CREA EN LAS PUTAS FRASES ARMADAS. SI ME DEJARON SIN ANESTESIAS, ME IMPORTA TRES CARAJOS, YO VOY A SEGUIR INVENTANDOLAS. SOY ILUSIONISTA DE MI MISMO.
Voy a extrañar los sueños en los que jugaba a despeinarte. Jugabamos a reirnos. Y a rodar por ahí...
No quiero fingir que soy un poeta o un filósofo esta vez. Sólo quiero dejar constado que si el mundo ahora es más frío, igual sigo.
Y sigo...
Si no puedo confiar en mi ¿En quién voy a confiar? Y suelto lo que pienso, lo que siento, lo que no quiero guardarme y tampoco es suficiente. Cuando podría decir que tengo una contención, que tengo un lugar donde caerme muerto, una familia y una "familia" ¡NADA! Me sigo sintiendo solo. No se trata ahora de "para siempre" y "nunca", se trata de hacerlo durar al máximo y después...Adiós. Puedo acostarme por las noches al lado de campanas, dulces, margaritas y promesas; y despertarme en soledad.
Ya no me conforma nada. Conseguí, al final del camino, el placer de saber quién soy, pero nada más. No tengo nada más que a mi mismo, y ni siquiera yo tengo garantía. Me sofoco, paso noches blancas, camino y busco pero no encuentro. No entiendo nada y me hace sentir todavía peor.
Saldar todas mis cuentas pendientes, pensé que iba a ser lo mejor. Que algo iba a lograr. Nada tampoco. Me alcanzó durante unos días el saber que ya no estaba atado a nada. Sin embargo, cerré la última puerta, dejé atrás el último corazón que se quedó al lado mío, apagué los sueños.
Tanto que dicen allá afuera de mi falta de madurez, de mi idiotez al soñar ¿Por qué les interesa tanto que yo vea la realidad? ¿Qué mal les hago yo creyendome un rato mis sueños? Ahora ya no los tengo. No me acuerdo la receta para hacerlos de nuevo. Sí, sí, llamenlo "madurar". Yo sólo me siento vacío. No lo veo como "crecer" simplemente creo que me volví menos idiota. Y tampoco sé cuánto menos.
Ya no tengo cosas para decir, no guardo nada. Todo lo dije, para los que escucharon, para los que no. No me quedó ni una sola sílaba. Y sigo, todos los días sintiendo que hay lágrimas que quieren salir y no pueden. Solté mis sueños, el pasado. No dejé ilusiones ni para compartir.
Y sigo. Camino al lado de mis amigos, camino al lado los perros de la calle, al lado de mi sombra. Sintiendome tan vacío como antes. No quiero ni siquiera pedir que me den algo a que aferrarme. Si esto fue una especie de lección, algo aprendí y ya no quiero volver a mis "viejas debilidades".
Campanita me dijo una vez: "Es como si te estuvieras marchitando". Ya me siento marchito, apagado. Y ya no quiero gritar que me enciendan. Los más sabios alguna vez dijeron "Hay cosas de las que sólo se encarga el tiempo". Por algo lo dijeron. Y NO VENGAN A DECIRME QUE NO CREA EN LAS PUTAS FRASES ARMADAS. SI ME DEJARON SIN ANESTESIAS, ME IMPORTA TRES CARAJOS, YO VOY A SEGUIR INVENTANDOLAS. SOY ILUSIONISTA DE MI MISMO.
Voy a extrañar los sueños en los que jugaba a despeinarte. Jugabamos a reirnos. Y a rodar por ahí...
No quiero fingir que soy un poeta o un filósofo esta vez. Sólo quiero dejar constado que si el mundo ahora es más frío, igual sigo.
Y sigo...
martes, 1 de febrero de 2011
~Noche De Venecia~
La noche era inmensa y profunda. Nadie se animaba a salir por miedo a romper aquella calma por momentos inquietante. Sin embargo una figura descendió de un colectivo solitario que cruzó la avenida haciendo sonar su ruidosa maquinaria sin piedad. La silueta atravezó la ciudad con rapidez. Ya estaba llegando tarde.
El largo y angosto puente todavía estaba lejos y el eclipse estaba por comenzar. Jamás se perdonaría si fallaba. Caminaba a paso acelerado pero sin perder la calma. Las calles estaban desiertas. Ni los autos manchaban con sus luces el asfalto.
Luego de dejar atras el famoso "Luna Park" se sintió más tranquilo. A lo lejos alcanzó a distinguir un cigarro prendido y aceleró un poco más sus pasos. Al pasar el puente la Luna llena reflejó por completo los rubios mechones de otra silueta que permanecía inmutable en un banco al final del camino.
Estaba terminando de bordear el río cuando escuchó que la otra figura cantaba la conocida canción que le otorgó su apodo pero cambiandole la letra con crudeza: "Mr. Jones cruzó el puente, vió a su amigo casi muerto y la sangre de a poco se le enfrió..."
Sin prestar atención siguió su camino hasta llegar al banco y se sentó sin siquiera mirar a los ojos a su acompañante. Con la misma tranquilidad sacó de su bolsillo un paquete de cigarros y se dispuso a encender uno.
-Llegaste justo a tiempo- dijo el otro sin desviar su mirada que estaba perdida en el lo profundo del río turbio a pocos metros de ellos.
-Te dije que jamás te iba a fallar, Jacki. Mucho menos en una ocasión como esta.- respondió Mr. Jones mientras soltaba la primera bocanada de humo.
-¿Qué tiene de diferente esta ocasión? Sigue siendo una más del montón.- continuó con frialdad Jacki
El eclipse comenzó. Mr. Jones lanzó una mirada rápida hacia el cielo y luego miró por primera vez a su costado. Jacki lucía derrotado, tenía los ojos entrecerrados y daba la impresíón de haber llorado no hace mucho. Movía mecánicamente su brazo para llevarse el cigarro a la boca y, sin embargo, se notaba en todas sus facciones una fragilidad sin consuelo.
-¿Qué pasó?- preguntó Mr. Jones sin esperanzas de encontrar una respuesta.
-Murió. Simplemente eso. Murió, se fue.- contestó Jacki al tiempo que esbozaba una siniestra sonrisa irónica.
-¿Estuviste en el departamento hasta recién?
-No. Salí a dar una vuelta por la ciudad y después terminé sentado acá. No me quedé mucho tiempo ahí. -levantó la mirada al terminar la frase y al ver que su amigo no decía nada continuó- No apostabas ni un centavo a que iba a salir de ahí ¿no? Pensaste que iba a quedarme a juntar los restos de un desastre sin arreglo. Que iba a llenar mi sangre con alcohol hasta que mi borrachera no me dejara ni respirar ¿no?
-...
La Luna poco a poco se apagaba y su aspecto destrozado se escondía tras ese manto de oscuridad. Jacki volvió a dejar su cabeza en la posición inicial con un lento movimiento. Sin embargo, esta aparente calma no duró mucho. Con un ágil movimiento sacó de un bolsillo de su pantalón una petaca sin abrir y la arrojó con violencia al río. Mr. Jones sin moverse de su lugar alcanzó a ver cómo un par de lágrimas saltaban de su cara y volaban junto con la petaca para fusionarse con las aguas que seguían moviendose mansamente.
-¿Cómo murió? - preguntó Mr. Jones como si nada hubiese pasado.
-En sueños - respondió Jacki secamente. Se quedó de espaldas a su compañero y mientras contemplaba el puente siguió su respuesta.- Cuando llegue estaba dormida. Yo creí que dormía, en realidad. Me acerqué lentamente para despertarla, pero cuando estuve a pocos centímetros de su cuerpo caí en la cuenta de que ya no iba despertarse. Le corrí el pelo de la cara y la tapé con las sábanas hasta el cuello. Fui hasta la cocina y me senté en el piso a llorar en silencio, pero el silencio fue más cruel que el suceso. El saber que no iba a poder quebrarlo otra vez me venció y salí del departamento sin pensarlo dos veces.
Los faroles de las calles comenzaron a apagarse lentamente y el eclipse ya se había comido la mitad de la Luna. Jacki volvió al banco con tranquilidad y cuando estuvo sentado prendió otro cigarrillo. La tranquilidad de la ciudad se estaba convirtiendo en una peligrosa masa solida que asfixiaba. Ni en las casas, ni en los edificios, ni en los negocios quedaban luces encendidas. La calma ya contaminaba el denso aire de verano, y a pesar de esto, las dos figuras seguían sentadas manteniendo su siniestra e inexplicable unión.
-¿Vas a volver al departamento? -inquirió Mr. Jones con su acostumbrada serenidad.
-No. -contestó el otro volviendo a su tono habitual.- Voy a volver a casa. Seguramente me voy a encontrar minado de preguntas cuando llegue, pero voy a tener que decepcionarlos una vez más porque ya no quiero responderlas.
-Si eso te hace sentir bien...
-No se trata de si me hace sentir bien o no. Incluso existe la alta probabilidad de que las cosas empeoren cuando no responda, pero lo prefiero. Ellos sólo escuchan las situaciones y sacan sus conclusiones sin siquiera escuchar lo que pienso. Da igual. Cuando se cansen de mi silencio van a terminar por crear ellos la situación y de esa invención van a sacar otra vez sus propias conclusiones. También me da igual. Es precisamente en esa parte en la que me voy a sentir mejor. Yo ya no voy a ser quien alimente un monstruo imparable.
-Bueno, eso tiene más sentido por lo menos.
-No, no tiene sentido. Justamente por eso es que no deberían haber preguntas, pero eso ya no corre bajo mi control. Lo que sí está en mis manos es la capacidad de mantenerme alejado de todo eso y la voy a usar. Al menos hasta que logre entender qué fue lo que pasó.
-¿Todavía pensás que quedaron cosas sin responder?
-No sobre el presente.
-¿Entonces? -preguntó Mr. Jones arqueando las cejas.
-Hay un par de cosas que jamás me cerraron en todo esto. Yo en teoría estaba enterado de todas las situaciones y de la noche a la mañana llovieron como trompadas muchas cosas que no llegué ni siquiera a entender del todo.
-Eso nunca me lo contaste.
-¿¡Cómo querías que te lo cuente!? ¡No tuve tiempo ni de respirar! ¡Fue un golpe atrás de otro!
-¿Cuándo fue?
-Hace mucho.
-¿Y entonces?
-¿¡Cómo carajo podés mantener la calma en una situación así!? ¡Siempre fuiste así! ¡Siempre representaste toda la tranquilidad que yo jamás alcancé a tener! ¡Nunca terminé de entender porqué o cómo pero siempre mantuviste la calma hasta el final! ¡Yo no soy así!
-Ya lo sé. Ya te expliqué varias veces que perder la calma en momentos como este no sirve de nada. Terminás volviendote loco y es difícil hacer algo con los nervios cruzados.
-Yo no soy así. Nunca voy a poder ser así. Todo empezó con un par de ruidos de alcoba y un día terminé saliendo a la calle y me encontré con todo lo que siempre ignoré. Casi pierdo la cordura pero me mantuve como pude en mi postura. No podía dejar de pensar en esa capacidad de las personas de darte un título y después sacártelo como si nada. Y no me vengan con eso de que uno siempre busca el lugar donde más cómodo se siente, a la gente no hay nada que le venga bien.
-No sé si puedo estar de acuerdo con eso.
-¿Cómo vas a estar de acuerdo? Vos tenés a Sophie. Hace nueve años que se conocen y jamás estuvieron separados. Vos mismo me contaste que la noche del accidente ella se quedó hasta el final. Después de recobrar la compostura me dijiste que lo que más te enamoraba es esa capacidad que tiene ella de permanecer de pie y al lado tuyo aunque le digas de todo en un arranque de locura.
-Es verdad. Jamás me abandonó por más que tuviera un año entero de "malos días".- acotó pensativo Mr. Jones.
-Además nunca hubo demasiados secretos entre ustedes. Era cuestión de tiempo, pero tarde o temprano hablaban todo de frente. Yo me encontré con más de una mitad de vida ahí afuera.- continuaba Jacki cada vez más indignado y furibundo.
-¿Alguna vez lo hablaste con ella?
-Un par. Después entendí que había cosas que no me iba a contestar. En ocasiones desviaba la conversación y en otras me decía algo completamente distinto, pero con lógica y argumentos creíbles. Es difícil mantener una estabilidad cuando el otro te contesta con otra historia y vos ya conocés la verdadera.
-Y ¿Por qué no se lo dijiste?
-Porque no podía.- contestaba con la voz partida por el llanto.- Ella no era de enfrentarme directamente. Todo se basaba en indirectas que tenía que aprender a captar a veces. Cuando esas indirectas no surtían efecto llegaba la confrontación directa y nunca saliamos del todo bien parados. Varias veces me remarcó que tenía miedo de perderme si apelaba a la sinceridad cruda. Si ella tenía ese miedo porqué no podía tenerlo yo también. No podía simplemente plantarme adelante de ella y decirle que sabía esto y aquello. Podría haber sido un desastre.
-Convengamos que también habían temas tabú rondando por ahí.
-Sí, pero siempre afectaba el afuera en su mayor parte. No sólo se jodió todo por dentro, el afuera ayudó.
-Y ahora ¿Qué pensás hacer?
-Voy a terminar de atar los cabos que me faltan. Ya en el último tiempo entendí que en las relaciones humanas tiene que haber cierto misterio, ciertos secretos para que funcione. Quizás por eso ya no preguntaba. Pero ahora es distinto. Si tengo que cerrar de una vez por todas la puerta al pasado voy a dejarlo completo al menos. No quiero nebulosas eternas dando vueltas por ahí.
-¿Y después?
-Se cierra la puerta, como ya te dije. Así de simple. Como un ciclo.
-Yo soy el que permanece tranquilo hasta en las peores circunstancias pero el que simplifica todo sos vos. No entiendo.
-¿Qué más puedo hacer? Ya no hay más vueltas para dar. Lo último que pasó fue directo y claro. Me queda arreglar esas partes que quedaron sueltas allá en el tiempo pasado. Después de eso la vida sigue ¿Por qué tendría que volverlo tan complejo? ¿Por qué me quedaría de brazos cruzados y llorando en un rincón? Vos lo dijiste muchas veces: La vida sigue.
Al terminar la frase la Luna se cubrió por completo. La ciudad entera estaba a oscuras. Sólo iluminaban los cigarros que fumaban a la par. Un silencio pacífico se dejó llevar durante un largo rato.
-Es irónico que en una noche como esta la parte más iluminada de la ciudad esté completamente a oscuras.- soltó Jacki luego de unos minutos.
-¿Tenés algún miedo? - preguntó Mr. Jones todavía sorprendido por el comentario de su primo.
-Ninguno. Los miedos sólo existen cuando existe alguien capaz de cuidarte de ellos.
-Tal vez tengás razón. De todas formas el amanecer va a rayar la noche dentro de poco.
-No quiero decepcionarte pero no esperes ver el Sol. No vamos a tener esa oportunidad.
-...- Mr. Jones permaneció en silencio recorriendo con una mirada escéptica a su compañero.
-¿Qué? No estoy siendo dramático. Escuché en las noticias que iba a estar nublado por la mañana.
-Supongo que no le presté atención a las noticias hoy.- respondió con alivio Mr. Jones.
-Yo intente distraerme un poco y puse la radio en el MP3.
-Ah.
-Lamento también tener que decirte que vas a tener que contemplar el amanecer en soledad. Yo me voy, tengo cosas que hacer.
-¿Vas a poder solo?
-Sí. Estoy enfrentando la situación. Sin máscaras, sin huidas cobardes, sin excusas. No te preocupes, sin desapariciones tampoco. En unos días voy a pasar por tu casa otra vez. Te lo prometo.
-Está bien. Te creo.
-Nos vemos dentro de unos días entonces.- se despidió Jacki.
-Nos vemos dentro de unos días.- saludo Mr. Jones.
Mr. Jones se quedó solo en el banco conservando la misma posición serena que tuvo desde un principio. El viento ahora soplaba con aires de lluvia, sin embargo, traía una frescura de otoño que dejaba respirar otra vez.
Luego de unos instantes el ruido de motor del auto de Jacki resonó como trueno en la insoportable calma continua de aquel escenario. Pronto las luces de la parte de atras del coche se perdieron a lo lejos.
Mr. Jones, que seguía sentado en la oscuridad, respiró hondo y cerró los ojos para poder vislumbrar algo que lo mantuvo sumido en maquinaciones toda la tarde, hasta que por fin se decidió a concretarlo.
Sacó su celular y marco mecánicamente los numeros ya conocidos desde hace años.
-¿Hola? -respondió una dormida voz del otro lado luego de unos segundos.
-Sophie ¿Estabas durmiendo?
-No, estaba probando cerrar los ojos y quedarme quieta sobre la cama durante varias horas ¿Por?
-Por nada. Quería recordarte que te amo. Sé que no soy tan demostrativo a veces, pero te amo muchísimo.
-Yo también, amor ¿Dónde estás?
-En Puerto Madero. Recién terminé de hablar con Jacki.
-¿Y cómo te fue?
-Supongo que bien. Creo que está vez las cosas van a salir mejor.
-Espero que sí.
-Yo tengo cierta seguridad. Pero cambiando de tema ¿Vos dónde estás?
-En Flores ¿Querés venir?
-Creo que tenía eso en mente desde que empezó la llamada.
-Ya sé, bombón. Después de tantos años te tengo calado hasta en tu propio juego imprevisible -soltó tiernamente Sophie con una sonrisa y luego continuó- ¿Tenés la llave?
-No, la dejé en casa- respondió Mr. Jones avergonzado.
-O sea que tengo que bajar ocho pisos en bombacha y remera.
-Creo que sí.
-Te la voy a cobrar bien caro. Eso anda sabiendolo.
-Bueno, ya se me va a ocurrir algo para compensarte.
-¿Hace frío?
-Un poco.
-Está bien. Te veo en un rato, amor.
-Nos vemos.
Al terminar la charla se incorporó mientras guardaba el celular y se encaminó lentamente hacia la parada de colectivos. La claridad de la mañana acechaba ahogada detras de las nubes que cubrían todo el cielo. Cuando cruzaba el puente las primeras gotas se dejaron caer con suavidad desde lo alto.
El largo y angosto puente todavía estaba lejos y el eclipse estaba por comenzar. Jamás se perdonaría si fallaba. Caminaba a paso acelerado pero sin perder la calma. Las calles estaban desiertas. Ni los autos manchaban con sus luces el asfalto.
Luego de dejar atras el famoso "Luna Park" se sintió más tranquilo. A lo lejos alcanzó a distinguir un cigarro prendido y aceleró un poco más sus pasos. Al pasar el puente la Luna llena reflejó por completo los rubios mechones de otra silueta que permanecía inmutable en un banco al final del camino.
Estaba terminando de bordear el río cuando escuchó que la otra figura cantaba la conocida canción que le otorgó su apodo pero cambiandole la letra con crudeza: "Mr. Jones cruzó el puente, vió a su amigo casi muerto y la sangre de a poco se le enfrió..."
Sin prestar atención siguió su camino hasta llegar al banco y se sentó sin siquiera mirar a los ojos a su acompañante. Con la misma tranquilidad sacó de su bolsillo un paquete de cigarros y se dispuso a encender uno.
-Llegaste justo a tiempo- dijo el otro sin desviar su mirada que estaba perdida en el lo profundo del río turbio a pocos metros de ellos.
-Te dije que jamás te iba a fallar, Jacki. Mucho menos en una ocasión como esta.- respondió Mr. Jones mientras soltaba la primera bocanada de humo.
-¿Qué tiene de diferente esta ocasión? Sigue siendo una más del montón.- continuó con frialdad Jacki
El eclipse comenzó. Mr. Jones lanzó una mirada rápida hacia el cielo y luego miró por primera vez a su costado. Jacki lucía derrotado, tenía los ojos entrecerrados y daba la impresíón de haber llorado no hace mucho. Movía mecánicamente su brazo para llevarse el cigarro a la boca y, sin embargo, se notaba en todas sus facciones una fragilidad sin consuelo.
-¿Qué pasó?- preguntó Mr. Jones sin esperanzas de encontrar una respuesta.
-Murió. Simplemente eso. Murió, se fue.- contestó Jacki al tiempo que esbozaba una siniestra sonrisa irónica.
-¿Estuviste en el departamento hasta recién?
-No. Salí a dar una vuelta por la ciudad y después terminé sentado acá. No me quedé mucho tiempo ahí. -levantó la mirada al terminar la frase y al ver que su amigo no decía nada continuó- No apostabas ni un centavo a que iba a salir de ahí ¿no? Pensaste que iba a quedarme a juntar los restos de un desastre sin arreglo. Que iba a llenar mi sangre con alcohol hasta que mi borrachera no me dejara ni respirar ¿no?
-...
La Luna poco a poco se apagaba y su aspecto destrozado se escondía tras ese manto de oscuridad. Jacki volvió a dejar su cabeza en la posición inicial con un lento movimiento. Sin embargo, esta aparente calma no duró mucho. Con un ágil movimiento sacó de un bolsillo de su pantalón una petaca sin abrir y la arrojó con violencia al río. Mr. Jones sin moverse de su lugar alcanzó a ver cómo un par de lágrimas saltaban de su cara y volaban junto con la petaca para fusionarse con las aguas que seguían moviendose mansamente.
-¿Cómo murió? - preguntó Mr. Jones como si nada hubiese pasado.
-En sueños - respondió Jacki secamente. Se quedó de espaldas a su compañero y mientras contemplaba el puente siguió su respuesta.- Cuando llegue estaba dormida. Yo creí que dormía, en realidad. Me acerqué lentamente para despertarla, pero cuando estuve a pocos centímetros de su cuerpo caí en la cuenta de que ya no iba despertarse. Le corrí el pelo de la cara y la tapé con las sábanas hasta el cuello. Fui hasta la cocina y me senté en el piso a llorar en silencio, pero el silencio fue más cruel que el suceso. El saber que no iba a poder quebrarlo otra vez me venció y salí del departamento sin pensarlo dos veces.
Los faroles de las calles comenzaron a apagarse lentamente y el eclipse ya se había comido la mitad de la Luna. Jacki volvió al banco con tranquilidad y cuando estuvo sentado prendió otro cigarrillo. La tranquilidad de la ciudad se estaba convirtiendo en una peligrosa masa solida que asfixiaba. Ni en las casas, ni en los edificios, ni en los negocios quedaban luces encendidas. La calma ya contaminaba el denso aire de verano, y a pesar de esto, las dos figuras seguían sentadas manteniendo su siniestra e inexplicable unión.
-¿Vas a volver al departamento? -inquirió Mr. Jones con su acostumbrada serenidad.
-No. -contestó el otro volviendo a su tono habitual.- Voy a volver a casa. Seguramente me voy a encontrar minado de preguntas cuando llegue, pero voy a tener que decepcionarlos una vez más porque ya no quiero responderlas.
-Si eso te hace sentir bien...
-No se trata de si me hace sentir bien o no. Incluso existe la alta probabilidad de que las cosas empeoren cuando no responda, pero lo prefiero. Ellos sólo escuchan las situaciones y sacan sus conclusiones sin siquiera escuchar lo que pienso. Da igual. Cuando se cansen de mi silencio van a terminar por crear ellos la situación y de esa invención van a sacar otra vez sus propias conclusiones. También me da igual. Es precisamente en esa parte en la que me voy a sentir mejor. Yo ya no voy a ser quien alimente un monstruo imparable.
-Bueno, eso tiene más sentido por lo menos.
-No, no tiene sentido. Justamente por eso es que no deberían haber preguntas, pero eso ya no corre bajo mi control. Lo que sí está en mis manos es la capacidad de mantenerme alejado de todo eso y la voy a usar. Al menos hasta que logre entender qué fue lo que pasó.
-¿Todavía pensás que quedaron cosas sin responder?
-No sobre el presente.
-¿Entonces? -preguntó Mr. Jones arqueando las cejas.
-Hay un par de cosas que jamás me cerraron en todo esto. Yo en teoría estaba enterado de todas las situaciones y de la noche a la mañana llovieron como trompadas muchas cosas que no llegué ni siquiera a entender del todo.
-Eso nunca me lo contaste.
-¿¡Cómo querías que te lo cuente!? ¡No tuve tiempo ni de respirar! ¡Fue un golpe atrás de otro!
-¿Cuándo fue?
-Hace mucho.
-¿Y entonces?
-¿¡Cómo carajo podés mantener la calma en una situación así!? ¡Siempre fuiste así! ¡Siempre representaste toda la tranquilidad que yo jamás alcancé a tener! ¡Nunca terminé de entender porqué o cómo pero siempre mantuviste la calma hasta el final! ¡Yo no soy así!
-Ya lo sé. Ya te expliqué varias veces que perder la calma en momentos como este no sirve de nada. Terminás volviendote loco y es difícil hacer algo con los nervios cruzados.
-Yo no soy así. Nunca voy a poder ser así. Todo empezó con un par de ruidos de alcoba y un día terminé saliendo a la calle y me encontré con todo lo que siempre ignoré. Casi pierdo la cordura pero me mantuve como pude en mi postura. No podía dejar de pensar en esa capacidad de las personas de darte un título y después sacártelo como si nada. Y no me vengan con eso de que uno siempre busca el lugar donde más cómodo se siente, a la gente no hay nada que le venga bien.
-No sé si puedo estar de acuerdo con eso.
-¿Cómo vas a estar de acuerdo? Vos tenés a Sophie. Hace nueve años que se conocen y jamás estuvieron separados. Vos mismo me contaste que la noche del accidente ella se quedó hasta el final. Después de recobrar la compostura me dijiste que lo que más te enamoraba es esa capacidad que tiene ella de permanecer de pie y al lado tuyo aunque le digas de todo en un arranque de locura.
-Es verdad. Jamás me abandonó por más que tuviera un año entero de "malos días".- acotó pensativo Mr. Jones.
-Además nunca hubo demasiados secretos entre ustedes. Era cuestión de tiempo, pero tarde o temprano hablaban todo de frente. Yo me encontré con más de una mitad de vida ahí afuera.- continuaba Jacki cada vez más indignado y furibundo.
-¿Alguna vez lo hablaste con ella?
-Un par. Después entendí que había cosas que no me iba a contestar. En ocasiones desviaba la conversación y en otras me decía algo completamente distinto, pero con lógica y argumentos creíbles. Es difícil mantener una estabilidad cuando el otro te contesta con otra historia y vos ya conocés la verdadera.
-Y ¿Por qué no se lo dijiste?
-Porque no podía.- contestaba con la voz partida por el llanto.- Ella no era de enfrentarme directamente. Todo se basaba en indirectas que tenía que aprender a captar a veces. Cuando esas indirectas no surtían efecto llegaba la confrontación directa y nunca saliamos del todo bien parados. Varias veces me remarcó que tenía miedo de perderme si apelaba a la sinceridad cruda. Si ella tenía ese miedo porqué no podía tenerlo yo también. No podía simplemente plantarme adelante de ella y decirle que sabía esto y aquello. Podría haber sido un desastre.
-Convengamos que también habían temas tabú rondando por ahí.
-Sí, pero siempre afectaba el afuera en su mayor parte. No sólo se jodió todo por dentro, el afuera ayudó.
-Y ahora ¿Qué pensás hacer?
-Voy a terminar de atar los cabos que me faltan. Ya en el último tiempo entendí que en las relaciones humanas tiene que haber cierto misterio, ciertos secretos para que funcione. Quizás por eso ya no preguntaba. Pero ahora es distinto. Si tengo que cerrar de una vez por todas la puerta al pasado voy a dejarlo completo al menos. No quiero nebulosas eternas dando vueltas por ahí.
-¿Y después?
-Se cierra la puerta, como ya te dije. Así de simple. Como un ciclo.
-Yo soy el que permanece tranquilo hasta en las peores circunstancias pero el que simplifica todo sos vos. No entiendo.
-¿Qué más puedo hacer? Ya no hay más vueltas para dar. Lo último que pasó fue directo y claro. Me queda arreglar esas partes que quedaron sueltas allá en el tiempo pasado. Después de eso la vida sigue ¿Por qué tendría que volverlo tan complejo? ¿Por qué me quedaría de brazos cruzados y llorando en un rincón? Vos lo dijiste muchas veces: La vida sigue.
Al terminar la frase la Luna se cubrió por completo. La ciudad entera estaba a oscuras. Sólo iluminaban los cigarros que fumaban a la par. Un silencio pacífico se dejó llevar durante un largo rato.
-Es irónico que en una noche como esta la parte más iluminada de la ciudad esté completamente a oscuras.- soltó Jacki luego de unos minutos.
-¿Tenés algún miedo? - preguntó Mr. Jones todavía sorprendido por el comentario de su primo.
-Ninguno. Los miedos sólo existen cuando existe alguien capaz de cuidarte de ellos.
-Tal vez tengás razón. De todas formas el amanecer va a rayar la noche dentro de poco.
-No quiero decepcionarte pero no esperes ver el Sol. No vamos a tener esa oportunidad.
-...- Mr. Jones permaneció en silencio recorriendo con una mirada escéptica a su compañero.
-¿Qué? No estoy siendo dramático. Escuché en las noticias que iba a estar nublado por la mañana.
-Supongo que no le presté atención a las noticias hoy.- respondió con alivio Mr. Jones.
-Yo intente distraerme un poco y puse la radio en el MP3.
-Ah.
-Lamento también tener que decirte que vas a tener que contemplar el amanecer en soledad. Yo me voy, tengo cosas que hacer.
-¿Vas a poder solo?
-Sí. Estoy enfrentando la situación. Sin máscaras, sin huidas cobardes, sin excusas. No te preocupes, sin desapariciones tampoco. En unos días voy a pasar por tu casa otra vez. Te lo prometo.
-Está bien. Te creo.
-Nos vemos dentro de unos días entonces.- se despidió Jacki.
-Nos vemos dentro de unos días.- saludo Mr. Jones.
Mr. Jones se quedó solo en el banco conservando la misma posición serena que tuvo desde un principio. El viento ahora soplaba con aires de lluvia, sin embargo, traía una frescura de otoño que dejaba respirar otra vez.
Luego de unos instantes el ruido de motor del auto de Jacki resonó como trueno en la insoportable calma continua de aquel escenario. Pronto las luces de la parte de atras del coche se perdieron a lo lejos.
Mr. Jones, que seguía sentado en la oscuridad, respiró hondo y cerró los ojos para poder vislumbrar algo que lo mantuvo sumido en maquinaciones toda la tarde, hasta que por fin se decidió a concretarlo.
Sacó su celular y marco mecánicamente los numeros ya conocidos desde hace años.
-¿Hola? -respondió una dormida voz del otro lado luego de unos segundos.
-Sophie ¿Estabas durmiendo?
-No, estaba probando cerrar los ojos y quedarme quieta sobre la cama durante varias horas ¿Por?
-Por nada. Quería recordarte que te amo. Sé que no soy tan demostrativo a veces, pero te amo muchísimo.
-Yo también, amor ¿Dónde estás?
-En Puerto Madero. Recién terminé de hablar con Jacki.
-¿Y cómo te fue?
-Supongo que bien. Creo que está vez las cosas van a salir mejor.
-Espero que sí.
-Yo tengo cierta seguridad. Pero cambiando de tema ¿Vos dónde estás?
-En Flores ¿Querés venir?
-Creo que tenía eso en mente desde que empezó la llamada.
-Ya sé, bombón. Después de tantos años te tengo calado hasta en tu propio juego imprevisible -soltó tiernamente Sophie con una sonrisa y luego continuó- ¿Tenés la llave?
-No, la dejé en casa- respondió Mr. Jones avergonzado.
-O sea que tengo que bajar ocho pisos en bombacha y remera.
-Creo que sí.
-Te la voy a cobrar bien caro. Eso anda sabiendolo.
-Bueno, ya se me va a ocurrir algo para compensarte.
-¿Hace frío?
-Un poco.
-Está bien. Te veo en un rato, amor.
-Nos vemos.
Al terminar la charla se incorporó mientras guardaba el celular y se encaminó lentamente hacia la parada de colectivos. La claridad de la mañana acechaba ahogada detras de las nubes que cubrían todo el cielo. Cuando cruzaba el puente las primeras gotas se dejaron caer con suavidad desde lo alto.
sábado, 1 de enero de 2011
CriSiS*
Ni san ni sa ni brisa ya
corren mi nube de algodón.
Ni los, ni nos, ni vos ni yo
debemos cargar esta cruz.
Comprender, aceptar.
Hicimos nuestro camino al caminar,
y hoy decidimos frenar acá
no vamos al mismo lugar.
Traté de hacer a mi bien tu bien,
y ves bien que me salio mal.
No acostumbro a fracasar.
Dijiste hasta acá ya fue me voy,
mi vida no está junto a vos.
Ya me canse que te dé igual
si soy feliz o no lo soy.
Comprender, aceptar.
Parecía tan fácil como sumar
tu amor y mi lealtad
mi ternura y tu amistad.
A veces Marte y Venus se llevan mal.
No es cuestión de maldad.
Es duro aprender a amar.
Y acá estoy despidiéndome,
mascando tu rencor, lo sé.
No me quedo más que aceptar,
soy tan culpable como vos.
Yo también dejé de regar
la flor de la superación.
Comprender, aceptar.
Prometiste cuidarme sin importar
y hoy ya no importa mi bienestar,
lo importante es tu ansiedad.
Regió mi vida el azar una vez ¿sabés?
No me gusta apostar,
siempre me tocó pagar.
Yo me propuse superar tu ausencia
a pesar del dolor.
Vos preferís no analizar,
seguís en busca del amor.
Comprender, aceptar
Por más gotas de sal que le robe al mar,
por más flores que un rosal.
Hoy nos toca despegar.
Por más gritos de paz, por más soledad
Que hoy castigue mi voluntad.
Por los dos ya no va más.
Y acá estoy despidiéndome
Mascando tu rencor, lo sé.
Estoy confiando que el tiempo nos dirá qué hacer.
Y acá estoy despidiéndome mascando tu rencor, lo se
Estoy confiando que el tiempo nos dirá que asi estuvo bien.
corren mi nube de algodón.
Ni los, ni nos, ni vos ni yo
debemos cargar esta cruz.
Comprender, aceptar.
Hicimos nuestro camino al caminar,
y hoy decidimos frenar acá
no vamos al mismo lugar.
Traté de hacer a mi bien tu bien,
y ves bien que me salio mal.
No acostumbro a fracasar.
Dijiste hasta acá ya fue me voy,
mi vida no está junto a vos.
Ya me canse que te dé igual
si soy feliz o no lo soy.
Comprender, aceptar.
Parecía tan fácil como sumar
tu amor y mi lealtad
mi ternura y tu amistad.
A veces Marte y Venus se llevan mal.
No es cuestión de maldad.
Es duro aprender a amar.
Y acá estoy despidiéndome,
mascando tu rencor, lo sé.
No me quedo más que aceptar,
soy tan culpable como vos.
Yo también dejé de regar
la flor de la superación.
Comprender, aceptar.
Prometiste cuidarme sin importar
y hoy ya no importa mi bienestar,
lo importante es tu ansiedad.
Regió mi vida el azar una vez ¿sabés?
No me gusta apostar,
siempre me tocó pagar.
Yo me propuse superar tu ausencia
a pesar del dolor.
Vos preferís no analizar,
seguís en busca del amor.
Comprender, aceptar
Por más gotas de sal que le robe al mar,
por más flores que un rosal.
Hoy nos toca despegar.
Por más gritos de paz, por más soledad
Que hoy castigue mi voluntad.
Por los dos ya no va más.
Y acá estoy despidiéndome
Mascando tu rencor, lo sé.
Estoy confiando que el tiempo nos dirá qué hacer.
Y acá estoy despidiéndome mascando tu rencor, lo se
Estoy confiando que el tiempo nos dirá que asi estuvo bien.
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