lunes, 29 de noviembre de 2010

[...]Creo que lo único que va a costarme el corazón esta vez, es el hecho de que la noche que tanto nos debemos va a quedar en deuda por siempre. Nunca te la mencioné, nunca lo creí necesario. Fui tan iluso que pensé que sola iba a darse y nunca sucedió. Ya no puedo regresar el tiempo atrás. No puedo tampoco pretender que el cuarto nos atrape otra vez y nos sostenga el aliento de ambos. El beso de buenas noches me llegó partido al pecho[...]
           
Fragmento de "Carta de Despedida"


domingo, 28 de noviembre de 2010

~Super-acción~

  El hecho de que te pases el día publicando abiertamente por todos lados que lo que los demás dicen no te importa, o que es una muestra de envidia, o que te aumenta el ego, incluso que es una demostración de que la otra persona no tiene vida, y etc., muestra tu elevado interés por el "qué dirán". Digo yo, si algo no te importa de verdad, o no te afecta en tu vida, no lo hacés notar con tanto énfasis. Puede que me equivoque, pero a medida que pasa el tiempo no dejo de notar que la hipocresía está llenando las pantallas. Si no tiene relevancia en tu vida no afirmás que sí existe tal o cual cosa, mucho menos te preocupás por saber lo que es. Podría agregar también que si, en realidad no te significó nada aquello que se dijo de vos, no vas por ahí mostrando tu "superación" con orgullo como si fuera tu nueva mascota que sacás a pasear por el barrio.
  Es como el caso de la chica que te abandona y después te grita a la cara que ya no le interesás. Sin embargo, sigue ocupando una parte de su tiempo en putearte, reprocharte o denigrarte. Lo que no te interesa muere mucho antes de nacer. Lamentablemente, en tu falsa muestra de grandeza ante la situación, le das vida y dejás a la luz una contradicción más grande aún.
  Las palabras tienen, en algunos casos, una magnitud enorme. No muchos están al tanto de eso y las usan como si estuviesen a la altura de ellas. O quizás porque creen estar en sintonía con semejante afirmación. Vale más admitir que te afectó, y tal vez matarlo silenciosamente en tu interior, que lanzar a los cuatro vientos que una persona que no te interesa dijo algo que no te importa (analizá con detenimiento la oración después de la coma ¿No suena contradictorio?)
  La superación no empieza con las palabras, es un hecho del que te das cuenta mucho después de que sucedió. Las frases armadas no sólo son inútiles, sino que también, son un arma de doble filo: Su mal uso te puede hacer ver como el infeliz que se puso zapatos más grandes de los que calza.
  Disculpen la indignación y no se enrosquen con este palabrerío esteril. Yo también podría decir que esto es una especie de superación y, sin embargo, ocupó mas líneas que un soneto y no saqué nada en limpio de él.
♪ ~ I don't believe that everything you've known about me is gone forever and I wont forget the days that we spent forever, it haunts me ~ ♫

sábado, 27 de noviembre de 2010

~Cena de Navidad (Relato oculto sobre los verdaderos amigos)~

  Un aire festivo rodea el hogar. Es navidad y toda la familia se reunió por la ocasión. La mesa está repleta, salvo por dos lugares. Las charlas y las risas se suceden con naturalidad y las sidras y champañas se van descorchando una tras otra.
  Sin embargo, una figura se encuentra solitaria en el patio trasero. Su silueta poco a poco se desliza hasta una penumbra que alcanza a iluminar débilmente los negros mechones de su cabellera. Con un movimiento mecánico destapa una cerveza y luego de dar un sorbo se dispone a encender un cigarro. Pareciera no advertir que otra sombra se acerca lentamente hasta la tenue luz del farol.

-Pensé que te querías quedar para los postres -dice la primera silueta con una sonrisa siniestra.
-No, era un pretexto para poder levantarme de la mesa -contesta la otra sombra ya bajo la luz.

  El otro luce un aspecto desprolijo que acompaña su desgreñado pelo rubio. La primera silueta enciende las luces del jardín y todo el recinto se ilumina por completo. Es un pequeño bosque, una selva en miniatura. Las dos figuras se sientan junto a las escaleras de la puerta de atrás y se quedan mirando el lugar con resignación.

-Siento que todos los años es lo mismo - suelta la primera figura.
-Nunca creí que el escéptico Mr. Jones iba a decir una cosa así ¿Por qué sentís eso? -replica el otro.
-Jacki, me parece que sos bastante realista como para darte cuenta solo.
-Puede ser. -suelta Jacki con tranquilidad amarga.
-Supongo que dentro de un rato vamos a tener que cargar a papá borracho hasta el cuarto -acota Mr. Jones sin inmutarse y, ofreciendo su atado de cigarros, continúa -¿Querés?
-Gracias.-contesta Jacki tomando un cigarrillo y haciendo una seña para pedir el encendedor- Por lo menos no se rompió nada todavía.

  Mientras Jacki enciende el cigarro un ruido de cristales estalla en el interior de la casa. Ambos rien sin mirarse. Mr. Jones apura un trago largo de cerveza y luego se limpia la boca con la manga de su negra camisa.

-Es verdad. Todos los años es igual. Menos mal que sólo es una vez al año - se resigna Jacki devolviendo el encendedor.
-No cantes victoria todavía. Este año vamos a pasar también el año nuevo juntos.
-Je. Me lo imaginaba.
-No creo que sea tan malo. Seguramente sea igual.
-Ojalá.

  Un largo y profundo silencio se desenvuelve entre ellos mientras se pasan la cerveza. Las miradas perdidas en el jardín no se encuentran nunca.

-¿Y qué fue de vos en todo este año? - inquiere Jacki
-Nada del otro mundo. Sigue siendo todo lo mismo salvando a aquellos que ya no están.
-Es verdad. Eran lindos tiempos cuando éramos todos más unidos.
-Eran...- repite Mr. Jones con una lastimada sonrisa.
-No creo que pueda olvidarme de la vez que salimos a la carrera por el callejón. -agrega Jacki nostálgico
-Ja. ¿La vez que tuvimos que escapar del edificio en construcción?
-Exactamente. Cinco pisos por la escalera de emergencia. No sé cómo me aguantaron las piernas esa vez.
-A mi no sé cómo me dieron los pulmones. En esa epoca fumaba más que ahora.
-Ya sé. Te ponías de mal humor cada vez que te pedía un cigarro.
-Por eso se los tenías que pedir a Micki, jaja.
-Micki ¿Qué fue de la vida de Micki?
-Se puso de novio con la chica de su barrio.
-¿La morocha?
-Esa misma.
-No pensé que iba a desaparecer sólo por eso. Después de tantos años pregonando que jamás nos iba a abandonar y menos por amor.
-Soltar palabrerío es lo más fácil del mundo y lo sabés. Además es lógico lo que pasó. En una pareja hay una transmisión obligada de cosas. Lamentablemente el copió nada más que las cosas malas de su pareja y así quedó.
-Qué desastre -comenta Jacki con una mueca de decepción.
-Lo es, pero peor fue el caso de Cris.
-¿Al que le vendieron los aires de grandeza a bajo precio y los aceptó creyendo que era mucho para juntarse con nosotros?
-Claro. No lo pudiste haber dicho mejor.
-Pero a ese infeliz sí lo prefiero lejos. Micki era otra cosa.
-No te digo que no extrañe a Micki. Al contrario, necesitaría de las charlas filosóficas que solíamos tener hasta la madrugada mientras jugábamos al truco, pero bueno, yo no decidí su destino.
-Lo que hace el amor con la amistad ¿no?
-No tiene nada que ver el amor. El camino de la vida uno lo crea como mejor le parezca. Aunque hay casos de mujeres posesivas, esta ni siquiera es así. Él solito prefirió dejarnos de lado.
-No lo puedo terminar de creer.
-Yo tampoco, pero es así.
-Tantas cosas se terminan sin que uno se dé cuenta. Hasta la cerveza se terminó.
-Jaja. No te preocupes, traje otra cuando la tía se distrajo.
-Sos terrible, hijo de puta.
-Así me conociste, no te quejes

  Mr. Jones abre otra cerveza y vuelven a quedar mudos un largo rato entre tragos. Adentro las palabras se entrelazan confusamente por el alto nivel de alcohol en la sangre y las risas resuenan cada vez más alto.

-Y hablando del amor ¿Qué es de tu corazón? -pregunta Mr. Jones.
-Ahí lo tengo. Sabés de sobra que sigo enamorado de Sofi.
-Me lo supuse, pero tenía una mínima esperanza de...da igual.
-¿De qué la haya olvidado? Lo intenté, pero ya ves que no pude ¿Y vos?
-Lo mismo de siempre. Un par de horas de calidez y a la cama en soledad otra vez.
-Con la amiga de tu hermana.
-Y sí.
-Tu hermana. Otra mujer que nos trajo problemas con las juntas.
-¿Lo decís por Ramiro?
-¿Y por quién lo iba a decir?
-Se notaba a la distancia que ese piltrafa se nos acercaba nada más que por ella.
-Ya sé, pero no había necesidad de tanta falsedad.
-Andá a saber porqué se le metió en la cabeza que para conquistarla tenía que formar parte de nuestro grupo.
-Encima ella lo rechazó en cada intento.
-Sí y después me echó a mi la culpa pensando que era yo el que le llenaba la cabeza para que no estuviera con él.
-Un estúpido.
-Más vale ¿Qué culpa puedo tener yo de que mi hermana no quiera tener relaciones serias?
-Obvio que ninguna. Ahora, va a sonar perverso lo que voy a decir pero me parece que ella no se queda con ninguno por vos.
-¿Por mi? ¿Ya estás borracho?
-No, pero digo, ella no te quiere perder, sos su fuente de apoyo, siempre lo fuiste. Tal vez crea que si se pone de novia pueda perder esa unión.
-¿Qué decís? A ella le gustan las fiestas tanto como a mi. No tiene nada que ver con nosotros. Supongo que será hereditario. Nunca me quedo para ver el amanecer con ninguna. Ella hace lo mismo. Es simplemente una forma de ser, no está relacionado con nuestra "unión" como vos le decís. Y si piensa eso es una tarada. Tendría que saber que nunca la voy a abandonar. Es mi hermana.
-Es tu media hermana. Además puede que vos nunca te quedes con ninguna por lo mismo. Hay algo entre ustedes. Es obvio.
-Lo que es obvio es que estás con demasiada cerveza en el cerebro.
-Bueno, no me creas. Algún día me vas a dar la razón.
-Sí, cuando estés sobrio y me digas que estabas hablando idioteces.
-Como digas.

  Mr. Jones, a pesar de su incredulidad, se quedo perdido en sus maquinaciones. Jacki, por su parte, se metió en la casa a buscar otra cerveza. La calma del patio contrastaba con el ruido ascendiente del interior del hogar.
  Pasados unos minutos, Jacki, volvió. Tras destapar otra cerveza se la ofreció a su primo, pero se sorprendió al verlo tan distante en sus pensamientos.

-¿Te pasa algo?
-No -respondió Mr.Jones saliendo de su ensueño rápidamente.- Me quedé pensando en los momentos del pasado.
-Yo también me quedo pensando en eso de vez en cuando.
-¿Cómo es la situación adentro?
-El tío Ramón ya se fue a dormir. Tu papá está bastante alcoholizado pero todavía no llego a su punto máximo. Mi mamá se fue con la tía a preparar más masitas para la sobremesa y los demás siguen en la mesa.
-Bueno, parece que tenemos tiempo todavía.- sugiere divertido Mr. Jones
-Parece que sí.- acota Jacki y, luego de pensar un instante, continúa.- ¿Qué pasó con Gisel y Marcos? ¿Y Luca?
-Jaja. No podés sacartelo de la cabeza ¿No?
-La verdad que no.
-Hasta donde sé, Gisel, se mudó a la capital. Nunca más volvió. Marcos, al igual que Micki, también se puso de novio. Sigue apareciendo igual, pero todo lo que dice está relacionado con la chica. No es que esté mal pero no se puede hablar con él. Espero que se le pase porque voy a terminar por preferir que tenga el mismo destino que Micki. Y Luca, para variar, se metió tanta droga por todos los lugares que pudo que ahora no se mueve de la casa.
-Guau. Estás enterado de todo.
-Pasa que con todos los problemas que tuviste en tu casa no pudiste venir en el último tiempo y las cosas se dieron muy rápido.
-Me di cuenta. Igual no me cierra el asunto todavía. Gisel se mudó antes de que yo desapareciera y, sin embargo, seguía viniendo al barrio.
-Hasta que no vino más. No me malinterpretes, no la culpo. Vive demasiado lejos como para hacer ese recorrido todos los días. Además, andá a saber qué problemas tendra. No me gusta acusar si no tengo una base sobre la que apoyarme.
-Te entiendo. Es lógico. Lo que no me termina de cerrar, en serio, es lo de Luca. Digo, siempre se drogó con cada cosa que encontraba y nunca tuvo problemas.
-Sí, pero las neuronas no son eternas. Está arruinado. Ya te dije, se la pasa metido en la casa, seguramente metiendose, como siempre, todo lo que encuentra.
-Qué tipo. No me imaginaba que iba a terminar así.
-Yo tampoco. Era el más avivado de todos los drogadictos que teníamos alrededor, pero bueno, así es la vida.
-¿Y Marcos?
-¿Qué pasa con él?
-Lo mismo pregunto. O sea, no puede ser que esté tan atontado con su novia.
-No está atontado. Está paranóico con la posibilidad de perderla. No sé porqué. Como que no están mal. De vez en cuando tienen discusiones, pero las normales de toda pareja. Muy aisladas además. Son una buena pareja. Él se maquina todo el tiempo que puede llegar a dejarlo y así se pone.
-¿Y no le plantea esto a ella?
-¿A la novia? No. Es evidente que no. Por eso evacúa sus inquietudes con nosotros. El otro día, Mauro, me contó que se desayunó una sarta de insultos a las once de la mañana porque a Marcos le agarró otro ataque de debilidad.
-Jaja. Pobre Mauro.
-Sí, deciselo a él. Tenía unas ojeras después.
-Ya se le va a pasar. Marcos es bastante coherente cuando quiere. Sé que se le va a pasar.
-Esperemos que sí. Por lo menos ahora que la ex no lo anda persiguiendo.
-¿Yamila?
-Sí, nunca se olvido de él ¿No te diste cuenta de que cada vez que Marcos discute con la novia ella aparece?
-No pierde oportunidad la muy zorra, jaja.
-Para nada, y Marcos es un ser humano tan normal como cualquier otro. Una vez casi se le va la mano. La otra le subió la temperatura a tope. Lo tuvimos que sentar a cachetazos.
-Jaja. Lo hubieses dejado.
-¿Para qué? Después se arrepiente y nos viene a llorar a nosotros.
-Es verdad, jaja ¿No seremos muy basuras? Digo, son nuestros amigos después de todo.
-No, es normal. O sea, somos amigos y vamos a estar siempre que se nos necesite, pero también somos personas ¿Nunca te pasó que te llamó un amigo o amiga mientras vos tenías otro problema y te ponías en piloto automático para seguir pensando en lo tuyo mientras el otro se desarmaba en puteadas o lágrimas del otro lado del teléfono?
-Jaja, sí, es verdad. Las típicas veces que uno responde "Sí, sí, tenés razón", "Claro" o un "No, me parece que no".
-Exacto. No me parece mal. Somo seres humanos después de todo. No tenemos la sonrisa estúpida en la cara todo el día. Podemos tener nuestros problemas también. Aunque hay que medirlo bien. Yo, una vez, por distraerme mucho con el piloto automático, casi dejo que Seba se meta en la villa a las cinco de la madrugada.
-Sos un animal.
-Bueno, es que otra no me queda. Cuando vengo demasiado destruido por la rutina no me dan ni ganas de ver a nadie, pero si desaparesco me reciben después con recordatorios a las partes íntimas de mi hermana.
-Jaja. Y bueno, así es la vida. Así son las amistades. Y no seríamos tanto sin ellas. A nosotros seguro que nos tocó alguna vez el papel de insoportables.
-Sí, obviamente. A vos, por ejemplo, te pasó cuando te besaste a la amiga de Carla sabiendo que ella gustaba de vos y armaste tremenda guerra entre ellas.
-¿Qué culpa tengo yo? Las mujeres son así.
-Si hubieses pensado eso no hubieses venido desesperado a las 12 de la noche a casa.
-Bueno, tampoco soy un insensible. No quería armar tanto estrago.
-¿Y que pasó entre ellas al final?
-Nada. Carla no le volvió a dirijir la palabra. A mi menos.
-Vos te lo buscaste.
-Bueno, pero era más chico en ese entonces. Hace seis años que pasó. Que yo sepa vos tuviste tu momento de insoportable no hace mucho.
-¿Cuándo?
-Cuando me llamaste frénetico diciendome que la amiga de tu hermana tenía un atraso.
-Pero mira con lo que me salís. No fue mi culpa que se rompiera el...
-Callate. Ya entendí.
-Bueno, pero igual fue hace bastante.
-Cinco meses nada más, gracioso.
-Bueno. Es mucho.
-Jaja. Callate, borracho.
-Bueno, a ver ¿Quedó alguien más para recordar?
-No. No creo. Los demás siguen firmes al lado nuestro. No serán muchos, pero alcanzan y sobran. Con ellos no hacen falta más.
-La verdad que no. Quedamos nosotros únicamente.
-¿Y de nosotros que podés acotar? Siempre nos supimos llevar. Tuvimos nuestras peleas chicas y nuestras desastrosas explosiones...
-Como la vez que me agarraste de la remera que más me gustaba y, no sólo me la rompiste, sino que encima me tiraste contra una puerta.
-Bueno, vos te la cobraste cuando me tiraste el CD de Inoxidable Retroceso por la ventana y, encima, me cerraste la puerta en la nariz cuando volví.
-Peleas de chicos ¿No?
-Sí, pero igual no te voy a dejar acercarte a mis CDs de nuevo.
-Yo no pienso dejarte mis remeras al alcance, quedate tranquilo.
-Sos un estúpido, jaja.
-¿Ves? Somos inseparables. Pase lo que pase siempre nos matenemos. No hay nada más que decir sobre nosotros.
-Si vos decís. Yo quería agregar algo igual: sé que últimamente estoy muy reacio a contar lo que me pasa y no soy tan abierto como antes. Supongo que será porque cuento con que vos te das cuenta de lo que me pasa con sólo mirarme, por eso prefiero ahorrarme las palabras.
-Pero no conseguí la bola de cristal en la feria de este año. Vas a tener que esperar al año que viene, porque no siempre puedo adivinar lo que te pasa. Sería mejor que nos mantuvieramos al tanto ¿No te parece?
-Supongo que va a ser lo mejor.
-Y sí. Por mi parte puedo agregar que estoy más violento de lo normal, pero es que el trabajo me esta consumiendo y no vuelvo con mucho humor que digamos. Que no te signifique impedimento para contarme las cosas que te inquietan. Sabés que podés contar conmigo siempre.
-Ja. Lo sé. Gracias.

  Al terminar la frase se saludan fraternalmente con un juego que solían hacer de chicos. Lamentablemente quedó interrumpido por un fuerte estruendo en el interior de la casa.

-Ese es papá ¿Me ayudás a cargarlo?
-Claro que sí.

 Y metiéndose dentro se mezclan con la turbulencia del interior, tal vez más turbulenta que otros años, pero ellos también están más unidos que otros años. Mientras se encargan de regresar todo a la normalidad, un par de dudas quedan flotando en el patio, pero todavía queda la cena de año nuevo ¿No?

miércoles, 24 de noviembre de 2010

~So simple~

  Dicen por ahí que en tan sólo tres renglones te pueden decir una verdad absoluta e irrefutable. También comentan, los enemigos del discurso corto y barato, que no se puede impactar a alguien en pocas palabras, que las frases hechas no tienen sentido y que sirven nada más que para ser usadas en la música, donde los buenos acordes acompañan a la poética y se encajan en el corazón y el cerebro de quien lo escucha y más tarde publica por todos los lugares que puede. Ante todo no olvidemos que un filósofo reciente y muy sabio supo decir que esa tal verdad no existe, obviamente estoy refiriéndome a Nietzche.
  Soy un ser humano tan común como cualquier otro, por ende tiendo a pecar en el hecho de dejarme impactar por una frase bien armada que se mimetice con mi situación del momento. Tal vez sea por esa necesidad que todos tenemos de creer en algo. Muchas veces intentaron venderme la religión y otros tantos seres superiores a mi en los que debía confiar para salvarme después. El "después", sin embargo, no me complementa. Necesito del "ahora". Por eso es que elijo creer en aquello que dispara mis emociones.
  Muchas veces eso que deja mis sentimientos a flor de piel son las letras fusionadas con la melodía. Otras veces lo encuentro en el silencio de los textos largos. Es en ese momento en el que pienso que hay una necesidad todavía más profunda que la de creer en algo, y es la necesidad de darle un marco a los momentos que nos marcan.
  La vida transcurre sin cesar y cuando queremos recordar no siempre alcanza una fotografía o una carta. A veces es necesario tener un dato más. Una canción, quizás, que nos mantenga ese recuerdo por siempre en la mente. Una frase perfecta que nos imprima en el corazón aquel nombre que no queremos olvidar.
  Sé de sobra que esto es algo que todos sabemos. No estoy intentando ser original. Estoy tratando de decir con mis palabras que hoy pretendo fusionar mi sangre en la tinta de un poema y después buscar la melodía que me complemente.
  Situaciones, circunstancias, momentos: Los sinsentidos de una vida que busca constantemente otra que le llene los espacios que no quiere dejar vacíos. Las noches que no pueden quedar sin Luna, las palabras que necesitan un sonido, los ojos que brillan acompañados de una sonrisa.

sábado, 20 de noviembre de 2010

♪ Try to be careful what you say [...] I'm not a part of your cliché

~Los amores imposibles~

-Analizalo: Te enamoraste de una chica que sólo viste en un sueño y que nunca conociste, después de una que todavía no habías conocido y más tarde, de una que está del otro lado del oceano y con la que ni siquiera hablaste ¿Por qué esa negación a enamorarte de lo real?
-No es una negación. Yo ya estoy enamorado de algo muy real.
-¿Tuviste otro sueño?
-No.Estoy enamorado de la perfección.
-¡Ah! Bien. Menos mal que aclaramos al principio que tenía que ser algo real.
-Lo es. La conocí hace un par de años.
-Sherlock, estás enredando todo.
-Para nada ¿No te diste cuenta que no lloré amargamente por amor aún?
-Pero seguimos igual. Estás aferrado a una esperanza muerta hace tiempo.
-Vos pensás que está muerta. Y no me puedo culpar por eso. Yo estuve rondando los campos turbios del corazón sólo porque no conocía más que eso. Sin embargo, hace unos años eso cambió y ya no quiero otra cosa. Soy caprichoso pero no puedo cambiarlo. Ahora sé que es lo que realemente necesito. Sé que es lo único que puede hacerme bien. Como toda perfección, no abunda. Si es que existe, hay solo una.
-Es bueno que la hayas encontrado, entonces, pero no dejes pasar tus días en algo que no llega.
-No, no te preocupes. Esta perfección sí me deja continuar mi vida.

~Slide in, baby
together we'll fly~

miércoles, 10 de noviembre de 2010

martes, 9 de noviembre de 2010

- ¿Por qué no te vas a dormir, amor? Estás destruido
-Depende...
-¿De qué?
-¿Me vas a acompañar?
-...
-¿Qué?
-Nada. Pensé que...
-¿Qué? No, jamás. Mi cama no, la que conocés no. Te estoy invitando a dormir a nuestra cama.
-Pero no hay tantas nubes hoy.
-Porque estamos parados sobre ellas.
-Buenas noches, amor.
-Buenas noches.

♪ Siempre estoy pidiéndole a la Luna que salga para andar más inocente ♫

lunes, 8 de noviembre de 2010

~El Fuego Eterno~

  ¿Quién diría que hoy en día la fusión de Almagro-Haedo iba a tener más sentido que cuando se produjo? Al principio todos nos dejamos llevar por las palabras dulces del "para siempre" pero ¿Cuántas veces esa palabras se cumplen? Hoy yo sí puedo decir que ese fuego se hizo eterno.
  Era un caído tan común como cualquier otro. Un alma rota, sin remedio, del montón. Uno más. Y vos hiciste que me sintiera especial, único. Me regalaste tu sonrisa tantas veces como pudiste y así yo aprendí a imitarla. Incluso, logré recuperar la mía. Mis días tenían sentido y las horas a tu lado siempre se hacían infinitas. Como cuando me adelanté a los hechos del año que se venía y te pedí que cuidaras de mis sueños.
  No te niego que intenté escaparme y alejarme de vos cuando estaba ya transformado en una bestia. Quizás fue porque no quise lastimarte, tal vez fue porque no soporté el hecho de ver destrozado todo aquello que tanto costó construir.
  El tiempo y los sucesos me mostraron, sin embargo, que era imposible separar esa unión. Y que, además, yo no quería separarla. Por más duro que fui, jamás me separé de vos del todo. Jamás pude. Y siempre te cuide desde mi lugar. Esa promesa que siempre voy a cumplir. Hoy ya no tengo miedo de no estar a la altura del  "para siempre".
  Me bastó sólo un viaje. A vos te alcanzó sólo una sonrisa de ojitos brillantes como estrellas de medianoche. Ese día parecía no tener nada de especial y, rompiendo estructuras, nos posó la Luna más bella sobre nuestras cabezas en pleno día cuando debajo estábamos nosotros riendo infantilmente una vez más.
  El 160 esa vez fue enorme para mí cuando, por la mañana, lo tomé para llegar hasta la famosa parada de Viamonte y Rucci. Llevando distraídamente mis pasos iba pensando qué diría mi corazón y mi mente cuando te volvieran a ver. No llegué a descifrar ese enigma a tiempo. Vos ya caminabas hacia mí con tu natural soltura de siempre y abrazándome me devolviste todos aquellos sueños que guardé en tu ternura.
  Así como una vez Pity dijo que "Se equivocó Joaquín", yo hoy puedo decir que se equivocó el Pity. El local de ilusión no se cerró antes de que supieras quién soy. Vos cuidaste de ese que soy hasta que pudiste devolverlo a mí. Después de eso, erradicar al "otro" de mi fue tarea fácil. Ya no tenía argumentos para quedarse. Y lo que es mejor aún, ya nunca va a volver. Sé que hoy le teme a este que soy.
  Para asegurarte de que las cosas marchaban bien te quedaste vigilando el proceso. Cuidando mis pasos al caminar otra vez. Y diste, como de costumbre, con la poción indicada.
  Quisiera poder escribirte un agradecimiento tan largo y hermoso como lo fue volver a ser el que verdaderamente soy, pero no podría lograrlo ni escribiendo la continuación de la Historia de Duendes porque ni los duendes pueden contar esta historia mejor que nosotros mientras la hacemos.
  Por eso sólo me voy a limitar a decir que este hombre sensible no cruza los brazos, no cree en refutar leyendas, demostró que tu amor no lo gana cualquiera.

domingo, 7 de noviembre de 2010

~La Vida Y Sus Huellas~

  Lo triste de transitar por esta vida es que, aunque queramos, nunca dejamos la huella necesaria. Exceptuando a aquellos que alcanzaron las puertas de la fama, obviamente. El resto pasa sus días atravesando las calles bajo el cielo azul y no siempre los espera alguien al llegar a sus hogares destrozados por la rutina.
  Ni siquiera es un seguro lograr la fama, la gloria y el reconocimiento. Quizás ponga sobre las manos mucho dinero y lujuria, sin contar los vicios, pero cegarse entre los 7 pecados no es complemento suficiente, por lo menos para mí.
  Los hechos más profundos no dejan huellas. Y eso, por más que lo disimulemos, duele. Por poner un ejemplo podría nombrar al amor. La vida encuentra su verdadero sentido tras las líneas del amor. Y el amor, a su vez, tiene su complemento perfecto en el contacto con la piel.
  Luego de consumar el acto. Después de normalizar la respiración. Incluso después de fusionar el corazón entre las frases dejadas al oído de la otra persona. Es ahí cuando se abandona el cuarto o el lugar donde se realizó. Teniendo en cuenta que la variedad de sitios para llevar a cabo tal acción son infinitos voy a centrarme en el más común: la cama. La cama va a terminar arreglada, más tarde se van a cambiar las sábanas y posteriormente se van a lavar. Los "Te Amo" desvanecidos entre suspiros se esfumaron en el aire del cuarto. Nada quedó. Vos, por otro lado, sabés que transitaste por lo más profundo de la otra persona. Recorriste cada rincón de su ternura. Al terminar la devolviste suavemente a la realidad teniendo un cuidado especial de que no despierte antes de tiempo.
  Eso quedó sólo en tu mente. Las marcas en la espalda luego de una semana desaparecieron por completo. Ni el más perceptivo se daría cuenta, al entrar, de la magnitud del suceso que tuvo lugar ahí.
  Con la muerte sucede lo mismo. Cambiando, por supuesto, algunos matices. Los más cercanos nos lloran. Los más lejanos nos recuerdan con lo más llamativo que ocurrió, o con aquello que marcamos en sus vidas. Los demás, por otro lado, siguen su vida, siguen la rutina. El mundo sigue rotando sobre su eje.
  Sería muy egoísta pretender que el tiempo se detenga tras la muerte de un ser. Además, lamentablemente, la muerte hoy en día es moneda corriente, como se suele decir. Pero no deja de ser inquietante el hecho de desaparecer, en escencia, de la faz de la Tierra y que nada quede. Pasamos de ser materia viva a ser un trozo de carne descomponiéndose. Dicho así suena cruel, pero es la forma científica de mencionar este increíble suceso. Los poetas, en cambio, podrían decir que cerramos nuestros ojos para siempre y nos convertimos en un recuerdo.
  Yo estoy de acuerdo con los poetas pero agregaría más aún. Porque los recuerdos se conservan también en la mente, como el acto de amor que antes nombré. Las risas, las lágrimas, los momentos. Todo queda en nuestros recuerdos. Y, tal vez, sea la única forma de mantener viva a esa persona. A pesar de tener todo un mundo, todo un universo de cosas que cambiar, que construir o destrozar, sólo nos mantenemos en la mente de los demás.
  A mí muchas veces me dijeron que después de esta vida voy a tener otra en el cielo, si no es en el infierno. Sin embargo, no me alienta mucho que digamos. Yo, por mi parte, me conformo con seguir vivo en los recuerdos de mis seres queridos. Seguir jugando infantilmente con mis amigos en sus memorias. Seguir besando y acariciando a la persona que marqué con mi corazón en su recuerdo. Y cuando esas personas se conviertan en recuerdo también, seguiré en aquellos que queden. Y cuando ya nadie quede no me voy a desalentar. Para ese entonces ya van a estar conmigo y quizás me sobre el tiempo para contarles todo aquello que se perdieron mientras los esperaba.
  Lo irónico de este asunto es que hoy en día estoy estudiando letras y todavía no encuentro las palabras exactas para describir cada sensación que vivo al lado de mis seres queridos. Creo que jamás voy a poder expresarlo con palabras. Ninguna, ni siquiera la más bella o la más perfecta, llegaría a explicar lo importante que es para mí todo eso que me transmitieron. Esos momentos únicos e irrepetibles que van a quedar por siempre guardados en mi memoria.
  Por desgracia sólo me enseñaron una palabra que pueda sintetizar todo eso. Sintetizar no me parece justo después de tan enorme regalo, pero voy a intentar, sin embargo, adornarla lo mejor posible para que se acerque un poco, por lo menos, a lo que verdaderamente siento.
 ~GRACIAS eternamente~

♫~Y afuera, donde es verano,
Todos se van,
Todos se van.
Nosotros parece que no
pero también~♪


sábado, 6 de noviembre de 2010

~Insuperable~

  Llegó a la meta jadeando. Respiraba con dificultad pero mantenía la postura. El otro, resignado ya, caminaba hasta la altura de él.

-Menos mal que no te interesaba la competencia.- grita desde atrás con bronca el perdedor.
-La verdad es que no me interesa. Yo competí porque me metieron a competir vos y el que cree que es mi dueño.- suelta firme el ganador.
-Yo no te puse a competir. Vos hiciste de esto de una competencia. Yo no participaba. Vos me metiste.
-Sí, yo te metí pero al parecer nunca saliste. Yo dejé este juego infernal hace rato. Vos al parecer no entendiste eso y me pusiste de vuelta en el tablero.
-No empieces con tu psicología enfermiza.
-Sé que me gané mala fama pero, en serio, no estoy intentando psicologear a nadie. Tampoco pretendo esta batalla por la posesión de algo inexistente.
-¿Algo inexistente? ¿Significa que para vos no existe?
-Significa que estamos peleando sin motivo y por algo que no tiene sentido.
-¿Ahora tampoco tiene sentido?
-¿Te vas a agarrar de eso para seguir compitiendo?
-No, pero me gustaría exigir más respeto para el supuesto premio.
-No hay premio. Vamos a hacerlo más simple. El premio te dio las cartas a vos y yo ni siquiera tengo cerca la baraja. No hay duelo que llevar a cabo. Si querés seguir, seguí. Guardate las cartas de recuerdo. Yo te dejo el partido.

  Lentamente el ganador se fue caminando hacia la salida.

-¿Te vas? ¿Así sin más?- seguía preguntando el otro.
-No tengo motivo para quedarme. El premio, para mí, era encontrarme conmigo y afianzarme. Me reencontré, pude poner mis pies sobre la realidad otra vez. Ya no necesito seguir con esto.
-¿Y la amistad?
-Sigue ahí donde siempre estuvo. Cuando la veas avisame. Yo voy a estar donde siempre estuve, en mi lugar.
Vos más que nunca sabés donde es ese lugar.

  Tirando la tolla sobre un balde lleno de agua sucia, el ganador cruza la salida y desaparece.

~Competitivo, Desafiante y Altanero~

  ¿Quién te iba a decir que yo iba a terminar así? Fue muy raro, muy inesperado. Te entiendo ahora las broncas y los venenos que soltabas.
  Sin embargo, los tiempos cambian. Todo cambia. Hasta las estructuras más pequeñas fueron hechas para el cambio constante. NADA se conserva de la misma forma por siempre.
  Yo hoy me siento completo, más fuerte y, quizás, con mucha más confianza que ayer. Sé que rompí demasiadas cosas y pretendo arreglarlas. Creeme que jamás iba a dejar que te acostumbres a alguien así. Nunca iba a permitir que "ese" siguiera a tu lado.
  Costó lo suyo pero por fin lo erradiqué. Aunque terminé por darme cuenta de que no era sólo eso lo que molestaba. Día a día en mi carrera por mejorarme y rehacerme me encuentro con más detalles que antes no veía.
  Ayer entre los cajones me encontré con tu sonrisa. Hoy en las noticias me encontré con tu desprecio. Y me pregunto: Si las cosas no estaban del todo bien ¿Para qué me hiciste creer que sí? Si me ibas a atacar ¿Por qué me diste tu mano primero? 
  Pensé que me ibas a ayudar, pero tal vez me equivoqué una vez más.

viernes, 5 de noviembre de 2010

~Asfixia~

  Las hojas de los árboles se mueven lentamente, empujados por una suave brisa. Marcos las mira desde el 2do piso de un alto edificio. Mientras su mirada se pierde, él piensa. Piensa en que, tal vez, los sucesos se dieron muy rápido. Para ser más exactos, él quería respirar y nunca pudo.
  Ahora está solo y no distingue entre las soluciones y las consecuencias. Las luces del cuarto donde se encuentra comienzan a apagarse gradualmente. Ahora está solo y en la oscuridad.
  No se quiere resignar al final que le tocó. Quiere salir a pelearla aunque no le queden fuerzas. Pero ahora está solo, a oscuras y con un amargo sabor en la boca.
  Se levanta con ímpetu pero todavía sigue indeciso. No sabe por dónde empezar y tiene miedo de terminar más lejos de su corazón. Ahora está solo, a oscuras, con un amargo sabor en la boca y con miedo.
  ¿Qué te pasó, Marcos?

~You're in ruins~

jueves, 4 de noviembre de 2010

 ~Nunca Es Tanto~
Ojos Locos
 
Si me daba igual,
no daba tanto…
Aprendí a rajar
de todo! menos de vos.
Y caía igual
(¡nunca es tanto!)
Luz mi infierno fue… bordeando tu piel

Hasta donde anima la verdad?
Y esta caravana de ansiedad?
Y mi corazón? que tanto extraño…

Si me daba igual,
no daba tanto…
Hasta el filo del abismo raje
Te parece mal?
(¡nunca es tanto!)
¡Para este cuerpo que no va a safar!

Hasta donde anima tu verdad?
Y esa caravana de ansiedad?
Y ese corazón? que tanto extraño…

¡Milagros en tu boca!
El tiempo nunca canta de mano
Una locura hermosa te brillaba en los labios
¡Milagros en tu boca!
Este domingo es lunes sin vos
Una locura hermosa! te brilla aun en los labios

Y entre los dientes tengo el gusto
de tanta ira de anoche
Y entre los dientes muerdo el gusto
de tanta ira… ¡de anoche!
 
 

miércoles, 3 de noviembre de 2010

~Un Septiembre Cada Mes~

  La noche transcurre lentamente en la heladería. Las casas cerraron, la mayoría, sus ventanas y apagaron sus luces. Nadie transita por las calles. Sólo ellos se quedaron más alla de las horas. Y conversan...

Él (con gesto reflexivo):- ¿Qué pasaría si hubiese un mes por cada día de la semana?
Ella:- Tendríamos 12 días a la semana.
Él:- Y tres días de fin de semana.
Ella:- ¿Tres?
Él:- Claro. Generalmente Diciembre, Enero y Febrero son vacaciones.
Ella:- Con ese criterio se podría decir que también tendríamos la mitad de un día de feriado cada semana.
Él:- ¿Por las vacaciones de invierno?
Ella:- Exacto.
Él:- No estaría mal. Y ¿Cuántas horas tendría cada día?
Ella:- Tantas como tienen 30 o 31 días, exceptuando Febrero que podría tener 28 o 29 días.
Él:- O sea que habría días más cortos que otros.
Ella:- Bueno, pero si seguimos la línea de cosas que planteás no habría mucha diferencia. Digo, después de todo cada día tendría más de 720 horas. No me quiero imaginar cuánto duraría la noche.
Él (riendo):- Sería divertido. Parecería interminable.
Ella:- Sería divertido si hay algo que hacer, sino sería extremadamente aburrido.
Él:- Bueno, eso es verdad. (Se detiene a pensar un instante y toma otra cucharada de su helado) Ahora que lo pienso. Antes, cuando dijiste lo de que no habría mucha diferencia con los días más largos y más cortos ¿Quisiste decir que 24 horas menos no te importarían?
Ella:- Algo así. Quise decir que no te darías cuenta.
Él:- ¿Estás segura? ¿Sabés la cantidad de cosas que se pueden hacer o pueden ocurrir en 24 horas?
Ella:- Vos mismo lo dijiste. Lo importante son los sucesos y no tanto el tiempo. Quiero decir, el tiempo es importante pero, a veces, importan más los sucesos. Podrías tener una idea magnífica y no llevarla a cabo hoy por vagancia. O bien podrías completarla en menos de 10 minutos y tener el resto de las 23 horas y 50 minutos de tu dia para no hacer nada. No importa tanto las horas que tenés en un día sino lo que hacés en esas horas.
Él:- Tenés razón. Y ahora que lo analizo ¡Qué feo sería querer deshacerte de un suceso triste y no ver la hora de que termine el día cuando el día dura tanto!
Ella:- Es verdad. En ciertas ocasiones es necesario que el día sea corto. Pero ¿Lo decís por algo en especial? Digo porque te pusiste un poco triste cuando dijiste eso.
Él (sonriendo con resignación):- Es difícil ocultar algo cuando la otra persona sabe todo de vos.
Ella (riendo alegre):- Sí ¿Viste?
Él:- Estaba pensando en que me gustaría borrar por completo la semana pasada.
Ella:- ¿Por completo?
Él:- Bueno, no. Hubo muchísimas cosas buenas, pero el numero de cosas malas supera demasiado al de las cosas buenas.
Ella:- Pero de los errores se aprende. No por eso vas a borrar las cosas buenas. Además, ya no sos, por suerte, lo que eras la semana pasada. Dejá de mirar el ayer y concentrate en el hoy. Ya no vas a volver a ser lo que fuiste.
Él:- ¿Cómo sabés?
Ella:- Porque te conozco y porque creo en vos.
Él:- Gracias.
Ella:- De nada. Relajate y no pienses tanto en el pasado.
Él:- Es que siento un impulso muy grande de querer arreglarlo.
Ella:- Hey, amor, ya lo estás haciendo. Siendo este que sos hoy, este que yo conozco, ya hacés bastante. Lo otro será cuestión de tiempo.
Él:- Y cuestión de que no lo embarre con hechos ¿no?
Ella (riendo):- Claro. (se queda observando con extrañeza el rostro de su compañero que adquirió un gesto pensativo) ¿En qué pensás?
Él:- Creo que tengo una idea sobre cómo aprovechar con hechos el resto del tiempo que queda del día.
Ella:- ¿Según tu teoría o según la teoría real?
Él:- Según la teoría real. Ya descarté la mía. Vamos a casa (se levanta invitando a su compañera a que lo siga)
Ella (saliendo a la calle):- No estaba tan mal tu idea ¿Por qué la descartaste?
Él:- Porque tenía bastantes errores. Además soy feliz así. Con 12 meses al año y 365 días que, a su vez, se reparten en semanas de 7 días, cada uno con sus respectivas 24 horas.
Ella:- Si vos decís...
Él:- Sí, supongo que sólo me dejé llevar por la idea de tener un día de la primavera por semana (ríe)
Ella (riéndose también):- Mira vos. Igual, para mi, no es tan necesario.
Él:- Ah ¿no?
Ella:- No. Cuando sonreís para mi es una primavera constante, y con eso me alcanza y me sobra.
Él (sonrojándose):- Gracias.
Ella:- De nada.
Él (al verla a ella pensativa):- ¿Qué pasa, amor?
Ella:- No, nada. Me dejé llevar por tu teoría. Ahora que la descartaste sólo nos quedan unas horas antes de que el día de hoy se termine.
Él:- No te preocupes. Tengo una idea para aprovecharlo y va a parecer que vivimos varios días en apenas unas horas.
Ella (riendo):- Bueno, si estás tan optimista...

  Y se pierden de vista al doblar una esquina. La Luna ahora está en lo alto y las estrellas la respaldan. No hubo nube que se animara a bloquear el paisaje.

martes, 2 de noviembre de 2010

~Dudas inconscientes~

  El problema de los terremotos es cuando sólo yo los siento. No creo que siempre mi paranoia sea una excusa. ¿Es muy difícil hablar de frente? ¿Estoy perdiendo el juicio?

~Give me a long kiss goodnight
and everything will be alright


lunes, 1 de noviembre de 2010

~Rompiendo Estructuras~

Y para empezar sería interesante deshacerse de todo aquello que no me gusta, que me ata. Por querer ser yo sin límites este lugar existe. Y para abrir este lugar dejo unas palabras que jamás nadie sospecharía en mi boca...

~Memorias del Olvido~
NTVG

Me pasaron tantas cosas
y no me acuerdo de nada,
sólo del viento y tus ojos,
de llorar a carcajadas.

No sé cuánto habrá pasado
desde cuando te leía.
Nunca quise darme cuenta
que no era idea mia.

Hoy no es que rompa cadenas,
sólo me doy por vencido
y te perdono por todo,
por venir y haberte ido.

Si la pena se supera
a mi me importa muy poco.
No esperaba que así fuera, mi amor,
si aún sueño que te toco.

No sé de un tiempo a esta parte,
no entiendo cómo pude desarmarme.

Me sobraron tantas cosas
que no pude darte a tiempo
o, tal vez, nunca exististe,
fuiste mi mejor invento.

Hoy mis ojos no te ven,
hoy mi boca no te nombra,
nadie sabe qué me hiciste, mi amor,
sólo mi cuerpo y tu sombra.

No sé de un tiempo a esta parte,
no entiendo cómo pude desarmarme.

Yo no sé de un tiempo a esta parte,
no entiendo cómo pude desarmarme
o cómo terminó.
 
Cómo terminó...