-¿Qué hacés? - preguntaba su alter ego mientras se sentaba al lado suyo.
-Miro cómo pasaron las cosas...- respondió él; en su rostro se reflejaba una paz extraña.
Los dos se quedaron observando la escena hasta que la pareja improvisada subió las escaleras (en realidad él la cargaba a ella en sus brazos). Minutos antes dejaron algunos suspiros frente al televisor.
-¿Te olvidaste algún detalle? - atacó con malicia el "otro".
-Seguramente - respondió él conservando el mismo trance en el rostro - Es lo más divertido. Un hecho, después de que transcurre deja una marca y esa marca se la puede volver a analizar siempre. Es una fuente inagotable de perspectivas. Siempre va a haber un detalle que nos olvidamos, siempre vamos a verla desde otro ángulo. Más que nada el ángulo es importante, ya que en el justo momento en el que volvemos a mirar una escena pasada es cuando le estamos por dar otra perspectiva, otra etiqueta. Nunca volvemos por nada.
-Inte...resante - soltó el "otro" entre confuso y mareado ante la respuesta - Y...¿Qué es lo que estás analizando ahora?
-Nada.
-¿Qué? - replicó el "otro" sin creerse del todo lo que acaba de escuchar.
-Que no estoy analizando nada. Estoy simplemente disfrutando el momento. Fue una linda noche ¿Qué le voy a agregar? Tal vez fue más tarde cuando quemamos cartuchos de más. Quizás las circunstancias ya no regresen. Puede que un capitulo se haya terminado y, con él, el libro completo, o también puede ser que la historia no haya hecho otra cosa que empezar otro libro. Tan o más interesante como el anterior. Da igual. El "después" no me interesa. Estoy reviviendo este "presente" del pasado sólo porque me gusta. Estoy viendo, una vez más, este "ahora" ya sucedido porque sigo pensando que no hay espalda que me pueda tanto como esa ¿Qué más da lo que suceda "después"? ¿No te enseñaron a disfrutar lo sucedido tanto como lo que sucede? ¿Para que lamentar cosas enterradas si no hay solución?
-...
No hay comentarios:
Publicar un comentario