¿Qué voy a decir? ¿Qué voy a confesar? Acabo de tomarme más de la mitad de lo que peso en alcohol y recién ahora la noche me dio espacio para pensar. O sea, es verdad que hoy en día tengo espacio para mi. Ni siquiera voy a negar que la vida me devolvió una parte de lo que se llevó. Sin embargo, tengo que confesar que no puedo pisarlo todo, que no puedo cerrar el cajón por completo.
¿Cómo hago? ¿Qué hago? Me dediqué a buscar hasta en las artes oscuras alguna solución para deshacerme de esto y no puedo. La mayor parte de las personas allá afuera se dedican a castigar y a culpar al inocente incorrecto y yo acá me la paso mimando una foto.
Los años pasaron y yo, que pensé que abandonando lugares podría dejar atrás los sentimientos, me equivoqué. No puedo dejar de analizarlo todo. Y siempre el resultado es el mismo: Lo dejaría todo por otros nueve meses.
La piel se seca y ya no se humedece en la fricción de los sueños. Los soles se gastan en mi ventana y ninguno brilla tanto como aquel que brilló cuando dormimos la siesta prohibida en la cama equivocada. La Luna se la pasa llorando y me cuenta del San Valentín en que fue testigo de dos fugitivos que transpiraban adrenalina y goteaban amor por cada poro.
¿Qué noche le voy a regalar al futuro? Si la noche perfecta fue la que dio paso al nuevo año y ahí se grabó en un video del que ya nadie se acuerda. Esa misma noche tendría que haber pensado que lo que vendría después iba a ser esto...No hay otro abrazo que pueda cubrir todas mis partes heridas (si no hay otra persona que sepa dónde están). Cada cual pasó por el mismo lugar y todas terminaron dejando un espacio para que mi alma descuartizada escapara y vos...vos no me dejaste escapar hasta que supe dónde iban a terminar mis días...y todas mis horas iban a terminar en tu cintura...
Me conocí muchos bares y otras tantas mansiones. Me aprendí los nombres de muchas hadas, elfas y hechiceras. Y, sin embargo, no me voy a olvidar jamás de aquella que, sin cargos ni magias, me dio la llave hacia la tierra de los sueños.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Me dijo alguien una vez: "Vas a ser un eterno Peter Pan ¿Qué le podés hacer? Sólo necesitás una Wendy". Y yo supe responder: "No necesito abrazos. Sólo quiero que alguien me lleve al país de Nuncajamás". Y ahora pienso que tal vez esa persona tuvo razón, y si necesitaba un par de abrazos de más.
~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
Digámoslo de una vez: Ya no vas a volver...Y yo no voy a dar marcha atrás. Cada cual supo bien su destino la misma tarde que nos separamos. Incluso cuando tuvo lugar el accidente del tropezón de una boca en la otra sabíamos que nada iba a regresarnos el tiempo. El parque se quedó con nuestra última historia de hadas.
Por eso sé que la vida debe continuar. Que, tal vez, algún día termine compartiendo una cama de dos plazas en una casa con espacio para tres. Que voy a consumir mi vida en cada instante y voy a llegar a su plenitud...
Y, sin embargo, nada va a completar la falta de tus abrazos, de tus caricias, de tus besos...y de nuestro rincón alejado de la avenida...
No hay comentarios:
Publicar un comentario