Al final, la semana se terminó partiendo en dos y logró partirme a mi también: Por un lado pude ver cómo todo iba cuesta arriba y por el otro vi que todo seguía estancado en la nada misma. Y en medio de ese panorama sólo pude plantearme... ¿Hacia dónde me estoy mandando?
Admito que todo fue muy lindo, que recorrí todos los palacios que quise, que estuve en cada zona soñada que imaginé, pero eso se terminó. También confieso que durante un tiempo fue un lindo recuerdo, pero hoy en día ya no lo es. Aunque pese, eso lastima y es hora de sacarlo de ahí.
Me negué siempre a la idea de arrancar aquello de raíz. Para mi era la perfecta excusa para tener siempre una fuente de consuelo...un consuelo inexistente. Ya no estás ahí, por más que lo disfrase de cualquier pretexto, no puedo ocultar la realidad. NO PUEDO CONTRA LA REALIDAD. Tengo que darme cuenta de que perseguir anhelos en espejismos me esta matando el doble que vivir de los sueños.
Cuando caí en la cuenta de que mi propia burbuja me estaba tragando ya no fue tan divertido. Cuando las noches me pasaban factura en las ojeras y mis nervios sacaban chispas en cualquier cosa ya no estaba tan seguro de estar haciendo lo correcto. O sea, a principio del año recibí el mejor golpe de la historia y me encontré con que pasé tres días durmiendo más de lo que duraba la noche y el resto hablando más de vos que de la persona que me golpeó. Lo que me llevó a darme cuenta de que no quería dormir para que el tiempo pasara rápido, sino que en realidad quería encontrarte ahí para que me cuidaras...y NO, NO ESTABAS (pero yo me lo creí).
También podría haberme hecho un camino distinto a este, pero no. En cada persona que cruzó mi vida te terminaba encontrando y ya no era lo mismo. Puede que esté exagerando, pero amar a alguien por ver en esa persona el reflejo de otra es un crimen, y ya tengo muchos en mi haber como para seguir sumándolos. Por sobre todas las cosas, no va con mis principios cometer ese tipo de crimen, ni lo va a estar.
En todo este tiempo muchas cosas estuvieron sucediendo. Me di cuenta de que cambié bastante, y esta vez no es como esas en las que me lo digo y me lo repito para creérmelo. Tal vez hoy en día no pueda hablar de mi, ya no me salga o me cueste mucho. Quizás me haya vuelto más complicado, y ya no tenga tanta gracia teniendo en cuenta que no puedo hacerle nada porque así nací, pero mi complejidad cuando la entiendo tiene su cierto chiste, ahora no la entiendo y no me da ni puta de gracia. Y así, podría enumerar más cosas que trajeron estos vientos de cambio, pero me quiero enfocar en una: Este cambio me dejó nuevas armas, y supe desde un principio hacia dónde apuntaba la mayoría de ellas. No quería verlo, pero llegó el momento de usarlas.
No quiero quedarme siendo siempre el "herido", no quiero que todo tenga como meta encontrarte al final de un camino, para después encontrarme con que mi mano traspasa tu espalda y es todo el espejo de un pasado que ya no se apoya ni siquiera sobre los resortes del mismo colchón. Después de todo, por más que hayas estado en cada una de mis ficciones, sólo eras una ficción. Algo tan irreal como el apoyo "incondicional" de aquel que dice "estar siempre".
No voy a quedarme mirando cómo el tren sale de la estación una vez más. Muchas veces dije "ya no más", pero esta vez no lo dice mi boca...sino mi corazón. Ya no puedo sostener esto. Y si tengo que elegir entre este sueño de pilas gastadas y yo...la respuesta es obvia en mi propio egoísmo. No me siento orgulloso, de todas formas, con esta elección, pero sí más aliviado... y poder respirar sin extrañar tu aliento me deja con más estrellas para poder mirar de noche.
Todavía hoy sigo sin saber si lo que me rompe es tu imagen o la de mi culpa. Sin embargo, no lo voy a encubrir con palabras idiotas otra vez. YO AHORA TE LO ADMITO...FUI UN CAGÓN, FUI COBARDE, ME DEJÉ VENCER, pero ya está. Fuimos un sueño PERFECTO, fuimos mejores que ninguno y tan increíbles como los cuentos de hadas. Por lo menos pude comprobar que existen, pero tuvieron su final y no fue precisamente el "feliz".
Si tengo que cruzarte en mis sueños otra vez, no tengo problemas en invitarte un café, pero la cita va a durar lo que dura un sueño y ya no te voy a dejar salir de ahí. Estas lágrimas pesadas están cayendo, por fin, después de tres años. Lo que queda del Tía María sólo acompaña el momento. Y ahora tengo en cuenta eso que leí una vez: "Nadie puede vivir con los muertos, es preciso matarlos adentro de uno, reducirlos a imagen inocua, para siempre segura en la neutra memoria"*. Yo pensé en contradecir esa idea, pero el tiempo me demostró que es imposible vivir con los muertos. Tus abrazos invisibles me rodearon fuerte anteayer por última vez en esta realidad. Ya no voy a quedarme a esperar a que se materializen. Pero sería por demás una grosería irme así sin más, por lo que te digo igual...gracias por todo.
Y si esto significa romper viejas estructuras, también es una ruptura en el ámbito exterior. Yo jamás creí en eso de "publicar lo que uno siente", y esta es precisamente la red más masiva que conosco. Por otro lado, una frase en la que siempre me apoyé es justamente una que dice "Las cosas suceden, pero nadie se entera". Y ahora sí de una vez por todas voy a enfrentarme hasta conmigo y mi filosofía. Después de todo, si es cierto, ni siquiera vas a leer esto y si lo leés no vas a poder notar que lleva tu nombre escrito por todas partes. Por otro lado, ni siquiera yo sé cuántas personas y cuáles van a ser las que lean esto y sepan de lo que hablo, o se pongan a pensar que esto no es otro cuento que me invento.
"Todos debemos, un día, mirar para adentro,
para ver hay que mirar.
Llevo más de dos intentos y no me puedo curar,
no me puedo curar.
Para salir no hay que golpear.
Si nunca fui bien recibido, no sé qué hago acá.
HOY ME DESPIDO DE TODO, TODO LO QUE ME HIZO MAL
¡¡¡TODO LO QUE ME HIZO MAL!!!"
*:"Nota Al Pie". Rodolfo Walsh.