lunes, 27 de diciembre de 2010

Tolerancia Zero

  Es un ruido metálico que proviene del interior. Un millon de fauces devorando fuego y escupiéndolo otra vez. Es insoportable. Las cadenas no permiten respirar en paz. Poco a poco una asfixia con gusto a óxido se expande hasta el final de los días y el veneno se apodera de tus ojos.
  Soy quien te complementa ¿Te olvidaste ya? Soy aquel que te sacó moribundo de aquel lodazal al que quedo reducido tu campo de guerra ¿Seguís sin acordarte? Podés negarlo si querés, no es una obligación recordar aquellos mínimos detalles, pero sé que te seduce la verdad. No busco reconocimiento, no malinterpretes. Tampoco pido importancia en la mesa de los debates. Hace mucho tiempo que nos separamos. Casi ocho años ya, cuando me fui a Londres.
  Desde allá estuve inspeccionando tu vida noche tras noche. Te hundiste en la miseria, te volviste patético. No es que quiera hundirte más, pero sé que preferís saber la verdad. También tengo que informarte que me das pena. Triste ¿No?
  Dejaste el departamento y cruzaste el puente. Abandonaste los ríos de lava y pisaste la tierra. Escapaste de las nubes y te quedaste trepado en la terraza de un edificio de catorce pisos. Te moviste por cada lugar que pudiste. Lo más deprimente es que nunca te pusiste a pensar ¿No será que no podes huir? Vayas a donde vayas vas a ser lo mismo de siempre. Deberías cargar tu pasado en las espaldas como una mochila y no como una pesada carga ¿Quién puede pedirte que cumplas con el contrato social cuando no existe uno?
  Volvé sobre tus pasos. No pongas el futuro en contramano y busques tu pasado. Avanzar para atrás es peor que retroceder ¿No te diste cuenta de que la miseria te esta rodeando? Es mediocridad en estado puro.
  Todos contentos y todos tristes. Pom-Pom. Todos con una máscara y todos con una careta. Pom. Si los disfraces no funcionan busquen el "Plan B". Pom. Son todos golpes directo en el pecho, en la cabeza. Metáforicamente es una destrucción del amor y del sentido común. No se necesita cuando estás atrapado en una botella, en un vaso, en una caja.
  Un poeta, un filósofo, un bufón y un ilusionista ya están sentados en la mesa. Un chico vacío esta dando vueltas por los alrededores de la casa, no entra porque sabe que adentro no está su consuelo. No se va porque no tiene donde ir. No olvidemos el juego de los sueños que los payasos, que recién llegaron a la fiesta, propusieron. Una de las reglas más importantes del juego es permanecer cuerdo luego de atravesar el pasillo de los ahorcados.
  ¿Sueños sin final feliz? ¿Finales felices en la realidad? Perdón pero no tengo cura para la realidad. No sé como curar la felicidad aguda o el malestar grave. Son cosas con las que vas a tener que vivir. No vine para realizar una consulta tampoco. Estoy dejando constancia de tus pasos en este tiempo.
  Le das igual y no le interesa tu bronca ¿No? Dejame adivinar ¿Tampoco le da atención real a tu tristeza? Es lógico, no me preguntes cómo lo sé. Vos también lo sabés. Está adentro tuyo, pasando la puerta del raciocinio. Es un psicópata con fobia a los espejos. A nadie le gusta verse reflejado en la realidad cuando es tan cruel. A la crueldad tampoco le gusta que los idiotas llenen las bancas.
  Despertate, corazón. Las canciones de cuna se acabaron. Vas a rodearte de sueños una vez más, te vas a quebrar con pesadillas de nuevo. Tiene gusto a vida ¿No lo notás? Apurate que los pasos están sonando muy fuerte en el vestíbulo. Cuando las letras formen "Patíbulo" vas a estar muerto.
  No me gusta manchar las cartas así que perdón por las gotas de sangre que hacen borroso este renglón. Esa trompada me dejo sin aire. Era necesario que me callara ¿Por qué no empezamos desde cero?
  La casa está en silencio. La lluvia inundó los cuartos. La paz formó una balsa para que pudieras mecerte tranquilo. Estás sereno. Es inexplicable ¿Sin punto medio? Ahora va a pasar la última estrella fugaz de este siglo ¿Le vas a pedir un deseo? ¿Otros tres? ¿La resta de los seis que nunca terminaste de llorar?
  El patio está azul, la casa está roja. Rellenos de furia y lamentos. Bandejas de plata con baratijas de lágrimas y nudillos contra la pared o algún colchón. No tiene tanto sentido cuando el que lo vive es otro. El punteo de una guitarra partida te colmó los pasillos del alma, el grito voló de boca en boca y es un susurro. La "Gritarra" es un murmullo potente como un estruendo, como una explosión.
  Te desafío a gritar en voz baja. Te reto a desmentir tus verdades. No juego a la contradicción. Estoy copiando tu estructura. La raíz de una personalidad contradictoria es justamente lo opuesto a una contradicción. Por eso estás libre de la hipocresía.
  Acaban de llegar los "cuatro lógicos". El primero es el dueño de tu nombre. El segundo es quien lleva tu forma de ser. El tercero es el extremista, nadie lo conoce mucho. El cuarto y último es un demonio maldito que ronda tus hombros casi siempre. Da igual no tener un ángel ¿Qué pasaría si el ángel es peor que el demonio?  Da igual. Nunca escuchás al demonio. Un ángel no escucha. Un ángel es sordo.
  Se te olvido el motivo de la carta. Esta bien. No me quejo. La voy a dejar en el cartero. Tal vez te llegue antes del octavo año de este siglo. Si es así te va a servir. Si te llega al año siguiente no la entenderías. Si la encontrás en el suelo de tu patio luego de diez años no puedo decirte nada, simplemente "Feliz Año Nuevo".

P.D.: Pom-Pom ¿Nunca terminaste la carta? ¿Por qué moriste antes? Esas navajas nunca debieron llegar a tu corazón. No debí confiar en vos. No, no. Nunca.

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